Vivir del cuento. Por Carlos Magdalena
Esta frase en Santander es muy conocida y se refiere normalmente a aquellas personas que no hacen nada, que no pegan palo al agua pero que sin embargo les ves “peripuestos” y con ralla en el pantalón en todos los saraos de Santander y siempre de gorra. Y muchos se preguntan cómo lo hacen, y qué habilidad tienen estos chicos para que todos les inviten y nunca paguen. ¿Morro o sabiduría de clase del ayer?