Educación, recortes y PISA
En estas dos últimas semanas, algunas comunidades autónomas han lanzado las campanas al vuelo cuando han conocido sus resultados en el informe PISA. Otras se han ´escondido` ante la nefasta puntuación recibida.
Pero lo que nos ha sorprendido a la gran mayoría es la enorme diferencia existente entre comunidades. Entendemos lo de Extremadura, Andalucía, incluso Cataluña (en esta comunidad han destrozado el sistema y el alumnado tiene un `cacao mental` abrumador; el sistema educativo catalán lo han convertido en una auténtica castaña.
Si bien es verdad que cada vez cree menos gente en el informe PISA porque falla por la base, siguen fomentándolo quienes se ven bien tratados. Lo cierto es que se miden cuestiones muy concretas y, precisamente, a esas cuestiones orientan algunas comunidades su trabajo. "Me miden esto, pues me centro en eso y organizo actividades que me ayuden a quedar mejor en eso", es el pensamiento de algunas consejerías de educación. Lo que no se mide, no se trabaja, de ahí que haya muchas cuestiones que no se saben, no se difunden o no conviene extenderlo por aquello del `¡qué dirán!`
En la época de los recortes, las consejerías de educación silenciaban las medidas que adoptaban. Todo lo justificaban con la maldita crisis: viniera o no viniera a cuento. Pero ha pasado la crisis y ahí siguen con las mismas `gaitas`, los mismos engaños y semejantes justificaciones. Por ejemplo: en las comunidades autónomas se incumple reiteradamente la propia normativa; son tan poco listos que incurren en el error de aquello que habían intentado corregir. No hay cuestión que peor siente en un centro educativo que, ante una baja, la consejería de educación tarde semanas en cubrirla. Y en muchos casos ni llega a cubrirla.
Recientemente leíamos en un medio de comunicación que había un centro de educación de personas adultas, en una provincia de Castilla y León, donde la baja de una profesora de la rama sanitaria no se había cubierto con sustituto, a pesar de que había transcurrido un mes largo. Y claro eso no se mide en PISA. Y como el informe no lo recoge pues no se presta demasiada atención. ¿Ven ustedes cómo lo de PISA deja mucho que desear? Cuando se profundiza un poco, los interesados seguidores quedan como Cagancho en Almagro.
Esos políticos llegados a las consejerías a dedo, en muchos casos, no se dan cuenta que la población adulta tiene derecho a la formación permanente. En las instituciones europeas se les llena la boca hablando de ello, pero.... a la hora de verdad dejan mucho que desear. Algo parecido pasa en España: solo cuando es año electoral se acuerdan de la educación de adultos, la formación permanente o la educación a lo largo de la vida.
Algo huele mal en las CC.AA. dentro del ámbito educativo. Tan mal como en el FMI, y permítanme la comparación. Cuando no hay elecciones cerca, se piensa que la población adulta no requiere atención porque ya la tuvo en su momento; eso me recuerda la afirmación de Christine Lagarde cuando se planteaba buscar una fórmula para que los mayores no vivieran tantos años ya que era mucho el dinero que suponía para los gobiernos en jubilaciones y otras atenciones de todo tipo. Como si ella fuera un `pimpollo`. De `pimpollo` nada de nada. La señora Lagarde "sabe más que los ratones de los archivos" y si no que se lo pregunten a la justicia francesa quien le ha declarado culpable de negligencia en un caso de desvío de dinero público del que se benefició el empresario Bernard Tapie.
Sé el primero en comentar