Noticias de Cantabria
Opinión 10-02-2019 07:00

Pedro Sánchez y la cuestión venezolana…, por Pedro Arce Díez

En las últimas semanas, hemos podido ver a Pedro Sánchez huyendo hacia ninguna parte, como si le persiguiera su propia sombra. ¡Y esto me ha asombrado!

 

Porque se busca viajes para estar lo más lejos posible de España (Recuerdan aquel meme que decía “que se rumorea que Pedro Sánchez va a ir a España de visita”, y hasta va a venir de turismo a Cantabria); se busca destinos donde no va a nada, ni nada obtiene. Otras veces lo que busca es su propio ocio y descanso –Concierto en Castellón, Doñana, Lanzarote, paseo por la nieve de Davos,…-, como aprovechando al máximo los recursos del cargo, sobre todos los aéreos y claro, le llueven memes como aquel que dice: “No opino sobre el problema del taxi, yo viajo en avión”. Hay veces en las cuales huye de la propia realidad y se busca un viaje aéreo cuando la Unión Europea está en su momento álgido de la negociación del Brexit y, claro, nos deja a Gibraltar a la intemperie. En otras ocasiones, cuando se encuentra clarividente de ideas, no se le ocurre más que imponer por ley la “verdad” sobre los temas más sectarios a su intelecto como aquellos relacionados con la “guerra civil”, el “franquismoi” o los “gastos de sus viajes aéreos”…

 

 

Pero el tema candente de Venezuela sí que tiene visos de ser de pura esquizofrenia y donde nos ha dejado el nivel de su propia inoperancia.

 

Siempre nos había sorprendido que apoyase a Zapatero para que fuera a la nación hispanoamericana, pareciera que como embajador plenipotenciario, en busca del “diálogo” con el sátrapa Nicolás Maduro y ello exasperaba a la oposición venezolana y a los demócratas españoles, pues siempre le daba aire a Maduro. ¿Tiene algo que ocultar Zapatero o le debe algo a Maduro?

 

Pero los últimos acontecimientos en el país hermano, le han dejado a Pedro Sánchez desnudo de ideas y actuaciones, hasta el punto que se han extrañado propios y extraños, especialmente los países que componen la Unión Europea, incluida la Gran Bretaña. Pues cuando Juan Guaidó Márquez, como presidente de la Asamblea Venezolana y en función de la constitución venezolana en vigor, se ha autoproclamado presidente “encargado”, con el apoyo de decenas de países democráticos, en Europa se han planteado el problema y su propia actitud ante la inacción de Pedro Sánchez, que les ha conseguido neutralizar para “dar un ultimatum a Maduro para que convoque elecciones”, ha dejado perplejas a las cancillerías europeas…. ¿Un dictador tramposo convocando y controlando elecciones? La zorra lo haría mejor en el gallinero ajeno.

 

Y concedió a Maduro ocho días; y a la finalización del ultimátum, “reconoce a Guaidó solo para que convoque elecciones”. Es decir, nadar y guardar la ropa. Todas estas dilaciones y condicionantes provocan una neutralización, primero de la Unión Europea y, después, del curso de los acontecimientos en la propia Venezuela.

 

Muchos ciudadanos se preguntan y nos preguntamos por el proceder de Pedro Sánchez ante el dictador Maduro:

 

-          ¿Será porque duda si es de verdad un dictador o porque este es de izquierdas y los de izquierdas nos tendremos que proteger ante la extrema derechona?

-          ¿Será porque internamente le están apoyando políticamente los amigos de Maduro y los amigos de mis amigos, amigos míos son e incluso porque teme que le apaguen la linterna y le dejen caer? Ya hemos visto como los podemitos y demás izquierdosos se han enfurecido (Aunque hace unos días se ha reunido secretamente con Pablo Iglesias).

-          Es decir, ¿Teme la reacción de los podemitas y demás agentes de la extrema izquierda de España, alineados con Maduro?

-          ¿Será porque hay algo o mucho que ocultar? Esto sí que genera serios interrogantes a los ciudadanos.

-          ¿No hubiera sido más lógico intentar consensuar con los demás partidos la actitud ante este espinoso y controvertido tema? Parece que al menos con PP, Cs y menos con Vox no ha contado para nada y eso que le han estado suplicando una acción clara y contundente. Y después se queja de que la oposición no le apoya en los temas de Estado.

-          ¿Cómo tiene tanto interés Pedro Sánchez en que se convoquen inmediatamente elecciones en Venezuela al reconocer a Guairó, si él mismo las prometió en España y sigue sin pensar en ellas? Hasta Maduro le ha criticado y se ha carcajeado de él.

A mi preocupa mucho lo que dice el contralmirante venezolano Carlos Molina Tamayo: “Cuando caiga Maduro, investigaremos los pagos a Zapatero, Bono y Podemos”. ¡Esto es una bomba!

Ya muchos sabemos que los de Podemos han recibido cuantiosas cantidades por apoyar, asesorar y demás al régimen chavista de Chávez-Maduro; suponíamos que Zapatero no iba gratis a Caracas a insuflar aire a Maduro. Incluso, nos temíamos que aquellas ocho fragatas, fabricadas por Navantia y que les vendimos al régimen de Chávez, en contra del criterio de los EE. UU., tenían gato encerrado.

Y este gato encerrado hay que liberarle y quizás descubramos el pastel de aquel interés tan interesado que tenían Bono y Zapatero por apoyar a Chávez en el asunto de las fragatas y en otros asuntillos de menor cuantía. No en vano, Bono siempre salía indemne de cuantos temas pasaban por la Fiscalía y Judicatura, donde cabalgaba con más soltura que John Wayne.

Ahora que Venezuela está en efervescencia, bien pudiera suceder aquello de que “riñen los pasiegos y se descubren los quesos”. ¿Nos enteraremos de los enjuagues que Zapatero, Bono y Sánchez han realizado en la Venezuela de Chávez y Maduro?

Actualmente la cuestión venezolana está en una aparente calma chicha, con Guaidó esperando acontecimientos, la reunión internacional de Montevideo de turismo, Maduro y sus secuaces poniendo a buen recaudo las riquezas de Venezuela por si hay que salir pitando, mientras obstruyen la entrada de ayuda humanitaria; y ello sin conocer las posibles respuestas de los EE. UU, Rusia o China. Venezuela es un polvorín y nadie sabe si la situación puede dar un giro inminente e inesperado o la situación se estanca y se neutraliza para pudrirse en el tiempo.

¡Y lo que es más importante!, ¿Cómo ha quedado el prestigio internacional de España? Pues en Europa ya han comprobado, una ocasión más, de la pusilanimidad de Pedro Sánchez; el resto del mundo democrático, estarán perplejos, especialmente los países hispanoamericanos, salvo los dictadores que apoyan a Maduro. Todo esto nos arrastra a un país que debiera ser ejemplo de derechos humanos, líder en el mundo hispanoamericano y en la Unión Europa,... ¡Pero, ni hemos estado a la altura de nuestra responsabilidad histórica, ni se nos espera! Qué gran país, si hubiera buenos gobernantes.

Y mal que les pese a Sánchez y Maduro, la situación de Venezuela es explosiva, muy explosiva….

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