Noticias de Cantabria
25-01-2022 08:25

Joe Biden, Pedro Sánchez y Rusia.

David Pasarin-Gegunde acaba de publicar su primer libro ?Abajo la modernidad, un alegato demoledor contra el mundo actual?

 

Hace tiempo que Occidente en su conjunto ha dado carta blanca a la izquierda política y sociológica para decir y hacer lo que le venga en gana sin que sus palabras o actos tengan repercusión en la opinión pública ?convenientemente adormecida desde hace años-. Esta semana comienza con unas declaraciones del Sr. Biden, presidente de Estados Unidos de América, -nada más y nada menos- en las que da por hecha la invasión de Ucrania por parte de la vecina Rusia. Un innecesario exceso verbal en pleno conflicto diplomático, impropio de un jefe de estado, que ha sido deliberadamente pasado por alto y disimulado por los medios de comunicación del establishment. ¿Qué hubiera sucedido si esta salida de tono tuviese como protagonista al Sr. Trump? ¿Qué titulares hubiéramos visto en la prensa internacional tachando al expresidente republicano de belicista, irresponsable o loco al mando de la nación más poderosa del Mundo?

En la misma línea de actuación, Pedro Sánchez, miembro del partido socialista que tanto se manifestó en contra de la guerra de Irak, que tanto criticó al Sr. Aznar por doblegarse a los designios del ?Imperio Yankee?, manda una fragata a la zona del conflicto. Un gobierno que ha tolerado, en aras de la paz mundial, todas las actuaciones y malos gestos de nuestro vecino del sur: apropiación de aguas, envió masivo de población a nuestras fronteras, desplantes diplomáticos? manda ahora un barco ? el Blas de Lezo, heroico nombre- a una guerra sin que hayan sido afinados, ni tan quiera, los tambores de guerra. ¿Qué estarían diciendo los telediarios si hubiera sido el Sr. Aznar quien hubiese mandado una fragata a la otra punta del continente, sin petición explicita por parte de nuestros aliados? ¿Cuántas manifestaciones estaría encabezando el Sr. Sánchez en contra de esta contienda, cuantos actores progresistas estarían en las calles clamando en contra de esta decisión tomada sin la resolución de la ONU y sin el respaldo jurídico que exigieron en el caso de Irak?

Es evidente que las tesis del espectro político liderado por estos ?izquierdistas? de salón, defensores de la clase trabajadora -que no han trabajado nunca-, han triunfado. Los postulados de esta élite pseudosocialdemócrata se han impuesto a nivel global convirtiéndose en la ideología hegemónica ?e incuestionable- en las sociedades avanzadas. Cualquier cosa que digan, cualquier cosa que hagan será protegida por los mecanismos censores del pensamiento único y por los medios de comunicación que controlan. Las mismas conductas llevadas a cabo por otras personas serían tenidas por inmorales, por contrarias a lo políticamente correcto o, en este caso, incompatibles con los grandes conceptos ?bienintencionados? como la paz mundial. Esta es la dictadura, sutil y empalagosa, bajo la que nos ha tocado vivir a los actuales ciudadanos de Occidente. Bajo este nuevo orden mundial que se avecina -ficticio y tecnológico- todo es rabiosamente moderno e innovador? todo menos los enemigos. Más allá del telón ?antes de acero y ahora digital- siempre estará Rusia.

 

David Pasarin-Gegunde acaba de publicar su primer libro ?Abajo la modernidad, un alegato demoledor contra el mundo actual?

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