Nuevo crash bursatil.Germán Gorraiz López
Debido al "efecto Trump", los inversores de EEUU estaban instalados en la euforia tras superar el techo ionosférico de los 49.000 puntos en el Dow Jones, (rememorando el boom bursátil de los años 20, preludio del crack bursátil de 1.929), por lo que eran incapaces de percibir el vértigo de la altura, pero la escalada del conflicto en Oriente Medio podría reeditar la Crisis del Petroleo de 1973 y originar un nuevo Crash bursátil.
Debido al "efecto Trump", los inversores de EEUU estaban instalados en la euforia tras superar el techo ionosférico de los 49.000 puntos en el Dow Jones, (rememorando el boom bursátil de los años 20, preludio del crack bursátil de 1.929), por lo que eran incapaces de percibir el vértigo de la altura, pero la escalada del conflicto en Oriente Medio podría reeditar la Crisis del Petroleo de 1973 y originar un nuevo Crash bursátil.
Así, es previsible una inflación desbocada que acelerará las próximas subida de tipos de interés del dólar haciendo que los inversionistas se distancien de los activos de renta variable y que los bajistas se alcen con el timón de la nave bursátil mundial, derivando en una psicosis vendedora que terminará por desencadenar el estallido de la actual burbuja bursátil, con lo que cumplirá la máxima del iconoclasta Galbraiht: "Llegará el día en que el mercado descienda como si nunca fuera a detenerse".
Dicho estallido tendrá como efectos colaterales la ruina de millones de pequeños inversores todavía deslumbrados por las luces de la estratosfera, la inanición financiera de las empresas, el consecuente efecto dominó en la declaración de quiebras y el retorno a escenarios de estanflación.
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