Noticias de Cantabria
12-06-2013 09:32

Muchas gracias, Mr Snowden"

Todo esto nos lo ha contado un joven analista, Edward Snowden, quien días atrás se había convertido en la "garganta profunda" del Guardian y del Whasintog Pos

 

   No es que a estas alturas de mi vida los políticos tengan la capacidad de sorprenderme pero les confieso que nunca imaginé que Barack Obama iba a defender con desparpajo que si uno quiere seguridad tiene que renunciar a una importante cuota de libertad. De esta manera, el presidente de Estados Unidos ha defendido que desde hace décadas la RED esté controlada por sus Agencias de Seguridad para evitar posibles acciones terroristas.

 

   Así que con esta excusa el Gobierno norteamericano dispone de la información privada que los ciudadanos vuelcan en Internet, ya sea una carta a una prima, una factura, un artículo periodístico, o lo que sea. Es más, incluso en el momento en que se está escribiendo tienen acceso a lo que se escribe.

 

   Todo esto nos lo ha contado un joven analista, Edward Snowden, quien días atrás se había convertido en la "garganta profunda" del Guardian y del Whasintog Post.

 

   Snowden afirma que lo ha hecho porque no aguanta más el ser cómplice de un sistema que viola la privacidad, la libertad y los derechos de los ciudadanos. Debe de ser así porque su denuncia le ha convertido en un proscrito y lo más probable es que, a pesar de ha huido a Honk Kong, cualquier día de éstos le detengan, le sienten en el banquillo e incluso le puedan condenar a la silla eléctrica.

 

   Desde luego, a partir de este episodio el presidente Obama ya no va a poder engañar a nadie más. Está resultando un lobo envuelto en piel de cordero. Resulta que no solo no ha desmantelado Guantánamo si no que le parece normal espiar a los ciudadanos anteponiendo la seguridad, sobre todo la paranoia por la seguridad, a la libertad. Porque resulta que mucho grabar todas las comunicaciones pero a la hora de la verdad, pongamos la voladura de las Torres Gemelas, no se enteran de nada.

 

   Es evidente que Obama no es lo que parecía, y que sus diferencias con George Busch son escasas. Bueno, él tiene más capacidad intelectual, es un gran orador y le ha costado mucho más llegar al Despacho Oval, pero en cuanto al respeto a la libertad por ahí se andan.

 

   Me parece a mí que en éstos momentos hay millones de personas en todo el mundo decepcionadas con Barack Obama gracias a que Edward Snowden ha puesto al descubierto que la privacidad en Estados Unidos es papel mojado y que Obama no sólo no se inmuta sino que además avala esa realidad.

 

   Edward Snowden nos ha hecho dos favores, uno poner de manifiesto la impostura de Obama, otro avisarnos de que hay un Gran Hermano Global, que con la colaboración de los grandes servidores de la RED se dedican a espiar a los ciudadanos. Y esa es otra, el papel de los grandes servidores colaboradores necesarios para ese espionaje infame que se lleva a cabo.

 

   El mito de Obama se ha hecho añicos. Otro más. Pero ahora lo importante es la segunda parte, ver si la sociedad norteamericana y el resto de los ciudadanos del mundo nos rebelamos contra esa violación insoportable de la intimidad. La excusa de que hay que elegir entre seguridad y libertad es sencillamente inaceptable. Lo que hay que exigir es que quienes tienen la obligación de garantizar la seguridad lo hagan sin violar la libertad. No, no todo vale. Por eso estamos en deuda con Edward Snowden.

 

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