Noticias de Cantabria
Deportes 26-01-2026 14:00

Laia Sanz: "Ebro es un buen sitio para crecer, hay mucho margen de mejora"

"A este Dakar le ha faltado dureza y salsa", admite la piloto catalana en su visita a Europa Press

 

La piloto española Laia Sanz considera que al Rally Dakar 2026 "le ha faltado dureza y salsa", aunque vuelve de la carrera "satisfecha" con el primer año en Ebro, "un buen sitio para crecer" y con "mucho margen de mejora", después de cerrar el `top 20` en una edición que demuestra que la prueba, en la categoría de coches, "está en el mejor momento de salud de la historia".

"Antes del Dakar me preguntaban una posición, pero era el primer año, no sabíamos dónde estábamos. Pero ha ido muy bien, he vuelto muy satisfecha. Un 20º es un gran resultado teniendo en cuenta que el proyecto empezó tarde, es un coche y equipo nuevos, ha funcionado todo muy bien", resume la catalana en una entrevista a Europa Press.

A la de Corbera de Llobregat, de 40 años, no se le va la sonrisa de la cara. Vuelve contenta del Dakar, el 15º que termina en sus 16 participaciones, después de una edición de 2025 en la que sufrió su único abandono por un problema con la jaula de seguridad. "Si casi no hubiera acabado Dakares... Pero habiéndolos acabado todos, estaba probado que soy una garantía de efectividad y de acabar", defiende.

"Pero era una responsabilidad el primer año de Dakar (con Ebro), que todo saliera bien, acabar, y vienes de un año en el que me pasó eso (problemas con la barra antivuelco), mala suerte, por eso tenía muchas ganas de terminar. En años anteriores a lo mejor no valoraba tanto el hecho de acabar, lo das por hecho, porque nunca había conocido esa parte de tener que irme a casa antes de tiempo, y el año pasado fue de una manera cruel. Y este año, lo tenía en la cabeza", confesó.

Además, Laia Sanz ha tenido que "trabajar mucho" para poder tener un proyecto competitivo en coches en el Dakar. "He tenido que ir dando pasitos y ser una hormiguita, pero el trabajo duro acaba dando sus frutos, aunque a veces cueste", celebra, después de ese `top 20` en el primer año de Ebro en la prueba.

"Hay que mejorar, yo soy competitiva y no me quiero quedar aquí, creo que lo podemos hacer mucho mejor. Hay mucho nivel, pero se puede, hemos de mejorar cosas, pero estoy en un buen sitio para crecer, para mejorar. Además, con un proyecto que he visto nacer y me siento muy parte de él, me hace ilusión intentar crecer con el proyecto", indica.

Por eso, se queda "con lo positivo". "Y eso es saber que si trabajamos bien, el nivel está muy alto, pero creo que podemos luchar más adelante. Y sabemos en lo que tenemos que mejorar, que es importante. El coche ha mostrado fiabilidad. Toca mejorar en las cosas que hemos ido viendo, tanto a nivel personal como el coche", agrega. "Hay mucho margen de mejora, porque para correr más hay que sumir más riesgos. Había sitios que quizás era prudente de más en las piedras, siempre tienes ese miedo de no saber los límites y creo que con más tiempo este año llegaremos mucho mejor", añade.

"EN COCHES, EL DAKAR ESTÁ EN EL MEJOR MOMENTO DE SALUD DE LA HISTORIA"

Aunque, para Sanz, este Dakar ha sido el menos Dakar de los últimos años en Arabia Saudí. "El año pasado fue un Dakar mucho más duro, hace dos años también. El año pasado creo que del 1º al 10º había tres horas y ahora es del 1º al 20º, o sea, todo se ha comprimido mucho. Ha sido una carrera demasiado de esprint, no había margen de error, ha sido una carrera un poco rara", valora.

Aunque sí destaca que ha sido "el año con más nivel de coches, de equipos, de pilotos". "El Dakar en coches está en el mejor momento de salud de la historia, yo no había visto nunca uno con tanto nivel en coches", admite. "Este año ha sido parecido a los primeros años de Arabia. Dakares más rápidos, sin tantas etapas que pasaran cosas. Los dos anteriores fueron Dakares más a la antigua, con más etapas con debacles, pasaban cosas, había pérdidas grandes", prosigue.

"Este año no ha pasado eso por el recorrido y porque hay un `nivelazo`. Este año ha sido superinteresante y también me pongo en la piel del espectador y está muy bien, porque llegar al último día con esas pocas diferencias... Pero creo que pierdo un poco esa esencia. Por ejemplo, a mí los `pit stops` no los entiendo en el Dakar. Yo creo que hay cosas que sí que van un poco en contra del espíritu dakariano", opina.

Y critica también que, con FIA y el Mundial de `rally-raid`, las etapas puntúen por separado, porque así "todo el mundo se reengancha". "A mí no me gusta, es como si en el Tour de Francia un ciclista no termina una etapa y al día siguiente gana una, no tiene ningún sentido. Además, cuando ya no estás en la lucha por la carrera, quizás arriesgas mucho más y es mucho más fácil estar delante. Eso de ser `finisher` sin acabar todos los kilómetros no me gusta", comenta.

"No es que no me haya gustado, es muy difícil, supongo, organizar un Dakar y que cada año sea variado, pero este año, no sé si es porque no hemos ido al `Empty Quarter`, ha habido poca arena y lo he echado de menos. En un Dakar su símbolo es la arena, las dunas, y ha habido poco. Ha habido navegación difícil, pero 4 ó 5 días. Para mí han habido como demasiadas etapas de transición, de ir a fondo, con el limitador, que no tenían mucho encanto. Me ha faltado un pelín de dureza, de salsa", deja claro.

Uno de los episodios de este Dakar lo protagonizó la catalana, remolcando en los últimos kilómetros de la duodécima etapa a Nani Roma, que se jugaba la segunda plaza en la general. "Se magnificó un poco todo por las circunstancias, porque eso pasa a diario en el Dakar. A todos nos han estirado y todos hemos ayudado alguna vez. Quizá no se ve en otras disciplinas o deportes, y llama la atención", explica.

"ECHO DE MENOS UNA LAIA SANZ EN MOTOS"

"Yo no estaba en la misma guerra que Nani, pero probablemente si es un rival directo y te estás jugando los últimos días, pues a lo mejor no hubiese pasado eso. Lo encontré, me pidió ayuda, lo ayudé y ya está. Pero no hay que darle más vueltas, es parte de lo bonito de ese espíritu que cuando puedes ayudas", agrega Sanz, que también dejó pasar un probable `top 10` al comienzo del `rally-raid` por ayudar a otro coche.

Por ello, cree que es un aspecto que "va un poco innato" en el `off-road`. "En el Dakar también lo vas aprendiendo. Muchas veces nuestra vida, sobre todo los que hemos corrido en moto, puede depender de otro piloto, porque en un accidente nunca llega antes el helicóptero o el médico, por eso hay tanto de respeto, es algo mágico en el Dakar", defiende.

La ganadora del Dakar en categoría femenina en motos en 2011, 2012, 2013, 2014, 2015, 2016, 2017, 2018, 2019, 2020 y 2021 califica de "locura" el final vivido en la categoría, con el argentino Luciano Benavides (KTM) conquistando el `Touareg` por solo 2 segundos. "Me alegro por Luciano, ha sido mi compañero, pero también me pongo en la piel de Ricky (Brabec) y pobre. 2 segundos después de 50 y pico horas de crono me parece muy cruel, pero hay que luchar hasta el último kilómetro", comenta.

"Tosha (Schareina) era uno de los favoritos, también (Daniel) Sanders. Tosha ya está preparado para ganar un Dakar, y Edgar (Canet) es un talento y es muy maduro, ha ganado etapas, no sé si está todavía preparado, es muy joven para ganar un Dakar. Pero seguro que tendremos un favorito al Dakar para muchos años. Además tiene las cualidades, el físico, el `coco`, tiene mucha madurez, pero no hay que ponerle mucha presión, hay que darle su tiempo. Los dos son muy posibles ganadores", valora.

Pero la catalana echa "de menos una Laia Sanz en motos en el Dakar". "Este año es una pena que no haya ninguna mujer en moto. En coches hay muchas mujeres, hay mucho nivel, y ahora falta que en moto también pase eso", desea.

 

Sé el primero en comentar