Los cántabros están más preocupados en la vejez por la movilidad y la salud que por su situación económica
Los cántabros están más preocupados por llegar a la vejez con problemas de salud o de movilidad que la situación económica que tendrán en esa etapa de la vida. Así lo refleja I Barómetro de la Accesibilidad de la Fundación Mutua de Propietarios que se ha elaborado con motivo de la conmemoración este jueves, 1 de octubre, del Día Internacional de las Personas Mayores.
Sus principales temores son poder desenvolverse con independencia y autonomía (73%) o padecer una enfermedad crónica (68%), por delante de no tener dinero (33%) o carecer de pensión (34%), la soledad (27%), y vivir en una vivienda que no esté adaptada a sus necesidades (20%).
La directora de la Fundación Mutua de Propietarios, Cristina Pallás, ha señalado que "cuando pensamos en envejecer, nos preocupa sobre todo poder seguir siendo autónomos: movernos, entrar y salir de casa, desenvolvernos en nuestro entorno y continuar haciendo nuestra vida con normalidad. Por tanto, prepararse para vivir más no consiste únicamente en añadir años a la vida, sino en conseguir que podamos disfrutarlos con la mayor calidad posible".
Además, el estudio ha fijado en los 73,1 años la edad a la que, de media, consideran que comienza la vejez. Una frontera que cambia significativamente dependiendo de quién responda: mientras los jóvenes de entre 18 y 24 años sitúan su inicio en los 66 años, las personas mayores de 65 la retrasan una década, hasta los 76 años.
Y ha subrayado que esta percepción resulta "especialmente significativa" en un país cuya esperanza de vida es de 84 años: "!vivimos cada vez más, pero la manera en que afrontaremos esos últimos años empieza a ganar espacio entre nuestras preocupaciones".
En este sentido, el 19% de los cántabros reconoce que piensa "con frecuencia" en la vejez, un 26% afirma que "nunca" piensa en ella y un 55% afirma hacerlo "ocasionalmente".
Esta reflexión sobre el futuro es todavía mayor entre quienes ya conviven con problemas de movilidad. El 24% de las personas con movilidad reducida piensa frecuentemente en la vejez, frente al 15% del conjunto de la población.
La movilidad cambia la forma de afrontar la vejez: seis de cada diez cántabros se muestran poco (40%) o nada preocupados (26%) ante su propia vejez, mientras que un 31% reconoce afrontarla con preocupación. Sin embargo, esta inquietud aumenta sustancialmente cuando existen dificultades de movilidad: una de cada dos personas con movilidad reducida manifiesta una elevada preocupación ante la llegada de la vejez.
Por género, el 40% de las mujeres muestra intranquilidad por alcanzar esta etapa de la vida, frente al 30% de los hombres. Y, entre quienes ya tienen movilidad reducida, aparece además una preocupación vinculada al lugar en el que vivirán, ya que el 28% teme no disponer de una vivienda adaptada, una cuestión que inquieta incluso más que la discriminación social (16%).
A este respecto y con el fin de concienciar sobre la eliminación de barreras arquitectónicas en las comunidades de propietarios, y entre toda la ciudadanía incluidos también los más jóvenes, la Fundación Mutua de Propietarios está incentivando la descarga de la app 'Zero Barreras', una herramienta que de forma sencilla permite medir el grado de accesibilidad de los elementos comunes de un edificio.
"El gran reto de una sociedad cada vez más longeva es conseguir que nuestras viviendas, edificios y ciudades evolucionen también con nosotros, para que la edad o una dificultad de movilidad no se conviertan en una barrera para seguir participando plenamente en la sociedad", ha opinado Pallàs.
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