¿Se está gestando un tsunami renovado en la política?
El malestar social por el precio de la vivienda, la pérdida de poder adquisitivo y el colapso de la sanidad y la educación publicas son motores históricos que suele agitar el tablero político, muy similar a lo que ocurrió con el movimiento del 15-M que barrió el bipartidismo en su momento.
El malestar social por el precio de la vivienda, la pérdida de poder adquisitivo y el colapso de la sanidad y la educación publicas son motores históricos que suele agitar el tablero político, muy similar a lo que ocurrió con el movimiento del 15-M que barrió el bipartidismo en su momento.
Así, estas crisis estructurales podrían de nuevo provocar una nueva ola de movilización popular que desborde a los partidos actuales pues el cambio real no vendrá de los partidos vigentes, sino de movimientos sociales enfocados en la acción directa pues la historia reciente demuestra que la indignación social tiene la capacidad de transformar los liderazgos.
Su enfoque será desplazar el foco de los parlamentos hacia la calle, priorizando la soberanía de movimientos vecinales y el sindicalismo de vivienda con planteamientos de máximos que desafían el marco constitucional tradicional, como las propuestas de expropiación habitacional frente a crisis de desahucios, impagos o el control estricto de precios.
Asimismo, dicho movimiento se organizará en estructuras horizontales que rechazan las lógicas de colocación de cargos públicos ("pesebrismo"), buscando evitar la "domesticación" que suelen sufrir las fuerzas díscolas al entrar en coaliciones de gobierno con partidos tradicionales.Si este ciclo de crisis socioeconómica culminará en el nacimiento de una fuerza alternativa que sustituya a la izquierda actual y logre exitosamente institucionalizarse para gestionar el poder o si los partidos vigentes lograrán absorber la protesta , es una de las grandes incógnitas del futuro político del país hasta el 2030.
Germán Gorraiz López-
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