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Opinión 11-01-2020 07:00

Ana Botín, llegó sola a la cima financiera.., por Dori López Alonso

Jesús Calleja, que dirige el programa "Planeta Calleja", tiene la cualidad de llegar a las personas, no defraudó y pudimos conocer una faceta de la Presidenta Ejecutiva del Banco Santander, Ana Botín-Sanz de Sautuola O`Shea, en su empeño de que ella conociera en propia persona las consecuencias de la subida global de temperaturas en el deshielo de las regiones árticas.

 

 

Conocimos a la mujer, a la persona y se fue desvaneciendo esa estela fugaz de ideal, se transparentó en sus gestos, decisivos movimientos y en sus recuerdos, lo que ha sido una vida llena de esfuerzo y un constante aprendizaje que ya comenzó en la niñez. Detrás de esa apariencia de dulzura y elegancia, se esconde asomándose sin pudor una gran fortaleza, realidad que siempre acompaña al paso del tiempo y a la experiencia.

 

Se ve claramente que es una mujer Siglo XXI, ha nacido empresaria en un ambiente internacional, ella pasea por el mundo real, no se oculta. Y como anécdota de ese mundo sin fronteras que conoce muy bien, era lógico que las redes sociales tuvieran una importante presencia para una mujer que genera tendencia, tiene su cuenta en facebook, twitter, etc...

 

Ana Botín dio muestras de mucha fuerza y entereza, un duro camino por Groenlandia fue un claro paralelismo de un duro camino profesional y personal, que seguramente ha sido marcado por diversas circunstancias que se escapan al denominador común.

 

Hay una faceta personal que trató, pero muy de soslayo, su deporte favorito, el golf, y siempre que puede regresa a Pedreña a practicarlo. Es una viajera y ciudadana del mundo, que siempre que puede habla de su tierra chica, de sus orígenes que inexorablemente están unidos al Banco de la ciudad de Santander, y de la tierra Cantabria que dibuja en ella una sonrisa. Y es que el golf y el largo swing que, sin duda, tiene la banquera, en otro paralelismo distinto al anterior, es posible que la ha ayudado, incluso, a tomar decisiones trascendentes, porque el golf requiere concentración, reflexión y humildad en su práctica. En una entrevista, sin duda, no se ha podido sacar lo mejor de la empresaria banquera pero sí, hemos visto que ha roto los moldes establecidos, y ha intentado llegar al público en general. Lo ha conseguido.

 

Ana Botín, pasea por el mundo con el nombre de hija, pero no podemos olvidarnos que ha sido hermana, y madre, además de compañera y amiga, y por supuesto, pareja, pero sobre todo, ha sido una gran empresaria, e irremediablemente hija de su jefe, una institución en el mundo empresarial, forjada en un mundo de empresarios y de hombres. Sí señor y sí señoras, en un mundo de empresarios, que no de empresarias.


Grato regalo que la ha dado la vida, porque la mujer, empresaria o no, tiene sus propias virtudes, pero recibió las de ellos, aquellas que venían de una sociedad predominantemente masculina, un aprendizaje muy enriquecedor que no sería posible recoger de otro entorno femenil, y que todavía está por descubrir en el mundo ejecutivo profesional y empresarial, para que hoy se pueda compartir.

 

Ese día, que aun está por llegar, en el que nos premiemos unos y otros, y sepamos enriquecer las cualidades que tiene cada género habremos avanzado como sociedad Siglo XXI y siguientes. Ese día aun está muy lejano porque se necesita tiempo para asimilar los cambios, todos los necesitamos, y porque materializar esos cambios implica ser generosos, unos y otros, algo que en nuestra sociedad no se cultiva y ni siquiera llega a ser un planteamiento sin más cuestionamientos. Una utopía por su pura simpleza.

 

No había duda, ella, en sus palabras y en su mirar al pasado, no hacía falta lo dijera, pero se palpaba que existió desigualdad, que sigue existiendo detrimento en los derechos, y que para suplir esa carencia, hay que hablar más alto, más claro y no permitir un resquicio de que desaparezca lo hablado más alto y más claro. Ana Botín, lo adornó diciendo que entre todos hay que conseguir que no exista desigualdad, y las palabras se las lleva el viento. La guinda que nos quieren "vender" nuestros gobernantes son las políticas de igualdad que tan bien se acomodan a las formaciones políticas, sirviéndose a la perfección para sus cargos políticos con otros intereses más espurios que no viene al caso ni siquiera mencionar, y me pregunto, ¿Todavía creemos que no hay una lacerante desigualdad, cuando solamente existe una mujer en el Mundo que preside un banco de gran tamaño, como lo es, el Banco Santander?

 

¡Única mujer en el Mundo que preside un gran banco! Sin duda, tuvo que hablar sin titubear, muy alto y muy claro. Y que duda cabe, que la formación profesional, universitaria, bancaria y familiar, tildada por la experiencia internacional, ha creado poso como el buen vino.

 

Lejos quedan aquellos tiempos de los cinco grandes bancos y el Santa Santorum. Ahora el Banco Santander va por libre y el timón, una mujer.

 

¡¡¡ Por favor en qué mundo vivimos!!!  Una mujer que se la tacha de feminista y está diciendo que ella es la única que tiene un cargo ejecutivo a nivel mundial en un gran banco.... y nadie se rasga las vestiduras por tal desfachatez. 

 

¿Y por qué? Olvidemos la palabra y sus connotaciones. Cuando una persona del género que sea, es única en llegar a la cima, es porque hay muchas personas que por el camino están en desigualdad. Una sociedad adormecida.

 

Intuimos que Ana Botín tuvo un camino arduo, muy difícil, que a veces incluso pudo ser muy fácil, pero en su conjunto, llegar sola a la cima financiera, no obedece a ninguna interpretación, ni de hombres ni de mujeres,  porque recordemos que hoy en día, es la única mujer presidenta de una gran entidad bancaria a nivel mundial. Vivencias, las suyas.

 

Y ella sí dio respuestas, que llegarán en su día, cuando exista diversidad de géneros en cualquier cargo de nuestra sociedad, y esa premisa no sea motivo de escribir un artículo de opinión.

 

 

 

 

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Comentarios(2):

Paco - 20-01-2020

Buen artículo, que tomen nota las ministros y sobre todo el de igualdad. Mucho debemos en esta región a los Botin. Somos unos desagradecidos.

T. Jefferson - 14-01-2020

Estaría de acuerdo con este artículo, si en vez de Botín su apellido fuera Cobo, Fernández o cualquier otro.