Los Veintisiete acuerdan reforzar la supervisión de las principales bolsas y mercados financieros de la UE
Bruselas lamenta la "falta de ambición" del texto y advierte de que las excepciones envían "la señal equivocada"
Los ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea han acordado este viernes en Luxemburgo reforzar la supervisión europea de los grandes operadores de los mercados de capitales de la UE, de modo que algunos de ellos pasarán a depender directamente de un organismo comunitario en lugar de los reguladores nacionales, aunque el acuerdo contempla excepciones para determinadas entidades.
El pacto, cerrado bajo la presidencia irlandesa del Consejo de la UE, permitirá ampliar las competencias de la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA), con sede en París, que asumirá el control de grandes plataformas de negociación, entidades encargadas de procesar operaciones financieras y determinados proveedores de servicios de criptomonedas.
"Si todos hubiéramos querido salirnos con la nuestra, no lo hubiéramos conseguido. Ha habido que ceder para estar donde estamos hoy", ha reconocido el ministro irlandés de Finanzas, Simon Harris, al anunciar el acuerdo, que ha contado con el respaldo de todos los países salvo Bélgica, que se ha abstenido.
El responsable irlandés ha destacado la rapidez con la que los Veintisiete han conseguido fijar una posición común sobre una reforma que llevaba años sin avanzar, al asegurar que en diez meses se ha progresado más que en la última década.
BRUSELAS CRITICA EL TEXTO FINAL DEL ACUERDO
Pese al respaldo mayoritario de los Estados miembro, Bruselas ha expresado su desacuerdo con el alcance de la reforma, al considerar que los cambios introducidos durante las negociaciones reducen el número de empresas que pasarán a estar supervisadas por ESMA y pueden mantener diferencias entre las reglas aplicadas en los distintos países.
"Lamentamos profundamente que el compromiso que ahora está sobre la mesa no tenga el suficiente nivel de ambición en cuanto a los objetivos de integración de mercado y supervisión", ha advertido la comisaria europea de Servicios Financieros, Maria Luís Albuquerque, durante el debate del Ecofin.
En concreto, el Ejecutivo comunitario había propuesto trasladar al organismo europeo la vigilancia de un mayor número de operadores financieros, pero los criterios finalmente pactados permitirán que algunas de estas entidades sigan dependiendo de las autoridades nacionales, pese a desarrollar actividades similares a las de otras empresas que sí estarán bajo control europeo.
"La Comisión lamenta esta propuesta de compromiso porque reducirá significativamente el ámbito del marco inicialmente propuesto, debilitando sustancialmente la lógica de mercado único del paquete y limitando su capacidad para respaldar la auténtica integración del mercado", ha señalado Albuquerque, que ha advertido de que esta reducción envía "la señal equivocada".
Bruselas también ha expresado reservas sobre el funcionamiento del nuevo órgano ejecutivo de ESMA, al considerar que la intervención de los supervisores nacionales antes de determinadas decisiones puede dificultar una supervisión "firme, operativa y ágil" a escala europea.
"Necesitamos que ESMA sea un supervisor eficaz y esto requiere una gobernanza firme, operativa y ágil. El texto de compromiso actual no lo hace posible", ha advertido la comisaria, que ha confiado en que el Parlamento Europeo recupere el "nivel de ambición" de la propuesta inicial durante las próximas negociaciones.
Uno de los puntos de fricción son las excepciones introducidas en el acuerdo, que permitirían que determinadas plataformas de negociación, entre ellas algunas de Deutsche Börse, continúen bajo supervisión nacional, lo que ha provocado el rechazo de Bélgica, el único país que se ha abstenido, al considerar que estas exenciones "distorsionan la competencia" e impiden que exista "igualdad de condiciones" entre los operadores.
"No podemos apoyar las excepciones. Como decía la comisaria Albuquerque, la propuesta contiene tantas inclusiones como exclusiones. Le he escuchado atentamente y al final sí que parece que gana Alemania el partido", ha recalcado el ministro belga de Finanzas, Jan Jambon.
Bélgica ha insistido en que el objetivo de la reforma debe ser "construir una verdadera unión de los mercados de capitales", sin que empresas que desarrollan actividades similares queden sometidas a reglas de supervisión diferentes por el país en el que están establecidas.
"Estas exenciones distorsionan la competencia y evitan que haya un terreno de juego común", ha advertido la delegación belga, que ha anunciado que su primer ministro trasladará esta preocupación al próximo Consejo Europeo.
Frente a estas críticas, el ministro alemán de Finanzas, Lars Klingbeil, ha celebrado el acuerdo como un avance para reforzar la integración financiera europea y ha defendido la necesidad de aprovechar el compromiso alcanzado para mejorar las condiciones de financiación de las empresas en un contexto de "crecientes desafíos económicos y geopolíticos". "Estamos dando un paso hacia delante, muy claro, y enviando una señal clara al Parlamento Europeo", ha añadido.
BME QUEDARÍA FUERA DE LA SUPERVISIÓN EUROPEA
Por su parte, España también ha respaldado el acuerdo, aunque el ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha reconocido que el texto no recoge todas las aspiraciones del Gobierno español, que hubiera preferido "más ambición en algunos aspectos", si bien ha defendido la importancia de alcanzar una posición común entre los Veintisiete para avanzar en la integración de los mercados financieros europeos.
"España está lista para votar a favor de la propuesta de compromiso puesta sobre la mesa por la presidencia irlandesa. Entendemos la necesidad del compromiso, del acuerdo, y entendemos también que es un paso importante y un paso en la buena dirección", ha señalado durante el debate del Ecofin.
Según las condiciones establecidas en el acuerdo, Bolsas y Mercados Españoles (BME) no pasaría a estar bajo el control directo de ESMA, tal y como había adelantado este jueves Cuerpo antes de la reunión. "Aquí, bajo estos criterios, ahora mismo, con la propuesta que hay sobre la mesa, BME, Bolsas y Mercados, quedaría fuera de la supervisión centralizada", explicó el ministro a su llegada a la reunión del Eurogrupo.
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