El Santo Sepulcro de Jerusalén y el monasterio de Santo Toribio firmarán este lunes su hermanamiento
A las 11.30 horas en el templo cántabro
El Santo Sepulcro de Jerusalén y el monasterio de Santo Toribio firmarán este lunes, 14 de septiembre, su hermanamiento en un acto institucional que tendrá lugar a las 11.30 horas en el templo de Cantabria.
El documento será firmado por el obispo de Santander, Arturo Ros, y el custodio de Tierra Santa, el padre Francesco Ielpo, que visita la región desde este viernes, cuando dieron comienzo los acto por este hermanamiento.
Lo harán en presencia del vicario general, Álvaro Asensio, el custodio del monasterio, el padre Rafael Rizo, los miembros del Consejo de Gobierno de la Diócesis, el párroco de Potes y arcipreste de Liébana y otros sacerdotes.
La firma coincidirá con la festividad de Exaltación de la Santa Cruz y se llevará a cabo en el monasterio lebaniego, que custodia la reliquia del Lignum Crucis, el trozo más grande la Cruz en la que murió Cristo que se conserva en la actualidad.
Después, a las 12.00 horas, se oficiará una misa en la iglesia del monasterio que estará presidida por el obispo de Santander y concelebrada por el padre custodio de Tierra Santa, el vicario general de la Diócesis, la comunidad franciscana que atiende el monasterio de Santo Toribio y sacerdotes. Al término de la ceremonia religiosa, se dará a venerar la reliquia del Lignum Crucis.
ACUERDO HISTÓRICO E INÉDITO.
El hermanamiento entre el Santo Sepulcro y Santo Toribio se produce tras el acuerdo "histórico e inédito" en España alcanzado hace unos meses entre la Diócesis de Santander y la Custodia de Tierra Santa, en base a la "cercanía espiritual" entre ambos lugares, dado que la Cruz llegó a Cantabria desde Jerusalén.
El objetivo de este hermanamiento es "aumentar la espiritualidad y la devoción" de los fieles de la Diócesis de Santander y de los peregrinos que acuden al monasterio hacia la tierra de Jesús y "aprovechar ese espíritu que impregna la actividad de los hijos de San Francisco en Tierra Santa".
Para ello, el monasterio cántabro se compromete a vivir un Vía Crucis ante la reliquia de la Santa Cruz todos los viernes de cuaresma y a profundizar y difundir el conocimiento histórico y bíblico de los Santos Lugares mediante encuentros y conferencias.
Y también, a promover las peregrinaciones a Tierra Santa de los lebaniegos, los fieles de la Diócesis de Santander y los peregrinos que van a venerar el Lignum Crucis, y a realizar una contribución económica anual para apoyar uno de los proyectos de la Custodia.
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