Una catedral de Santander llena vive un día histórico con la beatificación de 80 mártires del siglo XX
Francisco González de Córdova, que encabeza esta Causa, y 79 compañeros mártires ya son beatos
La Catedral de la Asunción de Santander se ha llenado en la mañana de este sábado para vivir un día histórico en el que se han beatificado a 80 mártires del siglo XX de la Diócesis de la capital cántabra, asesinados en la comunidad durante la Guerra Civil española.
Un acontecimiento que ha contado con una multitud de familiares y fieles que dos horas antes del inicio de la ceremonia religiosa presidida por el cardenal Marcello Semeraro, prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, en representación del Papa León XIV, se congregaban a las puertas del templo donde se han formado largas filas para acceder, mientras se iban colocando los últimos detalles para engalanar la ocasión y el vallado de seguridad.
El acto de beatificación también se ha podido seguir en directo en varias ubicaciones de la ciudad a través de pantallas, como en la iglesia de El Cristo reservada para los familiares, la plaza del obispo José Eguino y Trecu y la plaza Alfonso XIII donde se ha habilitado una carpa con capacidad para 600 personas. También se han dispuesto alrededor del claustro de la catedral.
Entre los asistentes en ella, se ha encontrado la presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, así como diversos representantes públicos, como la presidenta del Parlamento regional, María José González Revuelta; la alcaldesa de Santander, Gema Igual, y diversos diputados autonómicos. También se han dado cita autoridades militares y religiosas.
La ceremonia ha sido concelebrada por el obispo de la Diócesis, monseñor Arturo Ros, y una veintena de cardenales, arzobispos y obispos, entre ellos los tres últimos obispos de la diócesis: Manuel Sánchez, obispo emérito de Santander; Vicente Jiménez, arzobispo emérito de Zaragoza, y José Vilaplana, obispo emérito de Huelva, y más de 160 sacerdotes.
Al inicio de la celebración ha tenido lugar uno de los momentos más significativos con la lectura de la Carta Apostólica, tras la cual, se ha procedido a la beatificación de Francisco González de Córdova, que encabeza esta Causa, y 79 compañeros mártires, donde monseñor Ros se ha dirigido al representante del Papa solicitando que los mártires sean inscritos en el libro de los santos.
El cardenal Semeraro ha leído el Decreto por el que estos hombres ya son beatos y que ha quedado aclamado por un replique de campanas.
Se ha descubierto un cuadro con la imagen de todos ellos, obra del artista Indalecio Sobrino, y sus reliquias, llevadas en procesión en un urna realizada para la ocasión, han sido incensadas junto al cuadro.
A continuación, se ha llevado a cabo la Eucaristía cantada por la Coral A Capella acompañada por Luis Ángel Martínez al órgano, el trompetista Marco Cubillas y una representación de la Escolanía de la Catedral. El acto ha finalizado con la interpretación del Himno a los Mártires de la Montaña, compuesto por Galán para este día.
MISTERIO DE LA CRUZ Y TESTIMONIO DE CRISTO
En su homilía, el cardenal Semeraro ha aludido al Evangelio proclamado, centrándose en el pasaje en el que Jesús exclama "Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen", con las que pronuncia una oración de perdón, y ha citado El misterio de la Cruz: "La fidelidad de un amor que ni siquiera la muerte logra romper".
En este sentido, se ha referido a la paradoja de la cruz, explicando que, "cuando el odio parece haber alcanzado su triunfo, Jesús manifiesta que el mal no tiene el poder de extinguir la misericordia de Dios, porque su amor es más fuerte".
A su juicio, es aquí "donde la palabra del Evangelio se encuentra con el testimonio de los mártires", los 80, que "son muchos, pero cada uno de ellos tiene un rostro, una historia, una vocación".
El representante del Santo Padre ha afirmado que una beatificación "permite reconocer (...) la presencia activa de la gracia; nos devuelve el recuerdo de un testimonio y, al mismo tiempo, nos lo confía como responsabilidad".
"Los nuevos Beatos no pertenecen solo al pasado, entran en la vida de la Iglesia como amigos del Señor y como testigos que siguen indicándonos el camino de la fidelidad", ha destacado.
Por su parte, el obispo de la Diócesis ha expresado su agradecimiento y ha señalado que los mártires fueron "experiencia de la fuerza del amor que les empujaba a ofrecerse, pues habían plantado el árbol de la cruz en el centro de su corazón".
"Ellos quisieron ser santos, es decir, apasionados de Jesucristo, desconcertados por la locura de la Cruz", ha dicho, porque "el verdadero conocimiento de la Cruz culmina en la voluntad de sacrificio y entrega, pues Dios es esencialmente amor y don".
INTERPELA EN EL PRESENTE
Por su parte, en un comunicado posterior, Buruaga ha destacado el significado de esta celebración más allá de su dimensión religiosa, un "reconocimiento histórico", y ha subrayado que la memoria de los nuevos beatos constituye "una invitación a defender los valores que identifican a la sociedad y a fortalecer la convivencia".
"Su legado no pertenece solo al pasado, sino que nos interpela también en el presente", ha dicho, para resaltar la importancia de "defender la dignidad de cada persona, de respetar al que piensa diferente y de preservar siempre los espacios de encuentro frente a quienes se empeñan en levantar muros entre unos y otros".
Así, la presidenta ha señalado que su memoria "invita a seguir construyendo una Cantabria y una España basadas en la paz, la libertad, el respeto y la convivencia entre todos".
CRONOLOGÍA DE UN PROCESO
Francisco González de Córdova tenía 48 años en el momento de su muerte, y era párroco de Santoña.
Él encabeza esta Causa integrada por otros 79 compañeros, de los cuales 67 eran sacerdotes diocesanos, tres religiosos carmelitas, tres seminaristas y siete laicos (cinco miembros de la Acción Católica, un juez de Primera Instancia y un maestro católico).
El proceso diocesano fue iniciado por el entonces obispo de la Diócesis, José Vilaplana Blasco, que fue quien constituyó la Comisión Delegada encargada de iniciar el proceso con la recogida de declaraciones, testimonios y documentos oportunos.
El canónigo de la catedral y profesor de Historia de la Iglesia, Jesús Cuesta Bedoya, fue nombrado primer postulador en fase diocesana.
Clausurada el 28 de julio de 2018 por el entonces obispo de Santander, monseñor Manuel Sánchez Monge, encargado de firmar el decreto correspondiente, todo el material fue enviado a Roma, donde, en mayo de 2020, se inició la fase siguiente.
El pasado 22 de mayo, el papa León XIV firmaba las Letras Apostólicas que permitirán que este sábado sean elevados a los altares.
Sé el primero en comentar