Estudiar el gen TP53 antes de cada línea de tratamiento continúa siendo la recomendación en leucemia linfocítica crónica
La miembro del checho Hospital Universitario de Brno, Jitka Malcikova, ha destacado que "las aberraciones de TP53 forman parte del diagnóstico rutinario desde hace más de dos décadas y deben evaluarse antes de cada línea de tratamiento, ya que condicionan de forma determinante la estrategia terapéutica" en leucemia linfocítica crónica (LLC).
"Las recomendaciones actualizadas de diferentes organismos europeos refuerzan esta necesidad", ha puesto de relieve Malcikova, quien ha participado en la 16ª Reunión del Grupo Español de Leucemia Linfocítica Crónica (GELLC) de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH), que se ha celebrado en Córdoba, acto en el que ha reconocido, no obstante, que persisten "zonas grises", como el impacto clínico de las mutaciones de baja carga u otros casos.
En este sentido, desde la citada sociedad científica han explicado que la caracterización molecular exhaustiva, incluyendo el análisis sistemático de alteraciones en el gen TP53 antes de cada línea terapéutica, se consolida como un pilar esencial en la estratificación del riesgo y en la toma de decisiones clínicas en el abordaje de la LLC, cáncer sanguíneo del que se diagnosticarán 2.111 nuevos casos a lo largo de 2026, según estimaciones del Registro Español de Cáncer Hematológico (HematoREDECAN).
Por tanto, esta representa el tipo de leucemia más frecuente en adultos en Occidente y se caracteriza por la proliferación anómala y persistente de linfocitos maduros en la sangre, la médula ósea y los ganglios linfáticos. Ante ella, en cuanto al tratamiento de primera línea, el debate médico actual gira en torno a la terapia continua con inhibidores de BTK (iBTK) frente a los regímenes de duración fija.
En pacientes con alteraciones en TP53, "la terapia continua con iBTK ofrece un control prolongado de la enfermedad y, en la actualidad, sigue siendo el estándar de tratamiento en las guías clínicas", ha declarado el representante del Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid, el doctor Tycho Baumann, mientras que la miembro del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba, Margarita Fernández, ha afirmado que "la eficacia de la terapia continua con iBTK en pacientes con el gen TP53 mutado es superior a la terapia finita".
Al hilo de ello, Fernández ha asegurado que los iBTK de segunda generación presentan una eficacia comparable a los de primera y un mejor perfil de seguridad, por lo que "deben priorizarse en terapia continua". "Las terapias dirigidas de duración fija están reemplazando progresivamente a los tratamientos continuos en primera línea, incluso en pacientes de alto riesgo", ha aseverado, por su parte, la integrante del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona, la doctora Ana Muntañola, que ha destacado la limitación temporal de toxicidades, periodos prolongados libres de tratamiento, posibilidad de retratamiento y mejora de la calidad de vida.
"La decisión en primera línea depende del engranaje de múltiples factores -biológicos y clínicos- para maximizar el beneficio sin comprometer la calidad de vida", ha continuado Fernández, quien ha puesto de relieve que las terapias continuas con iBTK pueden ser especialmente adecuadas en pacientes mayores y con comorbilidades relevantes, prestando especial atención al riesgo cardiovascular.
MEJORA EN LA SUPERVIVENCIA
Por otra parte, en esta cita se ha expuesto que la LLC es una enfermedad crónica con unas tasas de supervivencia que han mejorado notablemente en los últimos años, gracias a la innovación terapéutica. La supervivencia neta a cinco años ya superaba, en 2018, el 80 por ciento en España, por lo que esta tasa podría estar cercana al 90 por ciento en 2025.
A tenor de ello, uno de cada 10 pacientes presenta riesgo alto y múltiples recaídas, para el que la inmunoterapia celular emerge como una alternativa innovadora. La terapia con células CAR-T "presenta desafíos relacionados con defectos intrínsecos de los linfocitos T y tasas de respuesta más bajas que en otras neoplasias hematológicas, por lo que se exploran otros fármacos, como los degradadores de proteínas o biespecíficos", ha sostenido la miembro del guipuzcoano Hospital Universitario Donostia, la doctora Izaskun Zeberio.
"La integración sistemática de nuevas técnicas de biología molecular en la práctica clínica permite una estratificación mucho más precisa del riesgo y facilita decisiones terapéuticas realmente personalizadas", ha señalado la representante del Hospital del Mar de la ciudad condal y coordinadora de esta reunión, la doctora Blanca Espinet, para quien el futuro pasa por combinar conocimiento molecular, evaluación clínica integral y nuevas estrategias terapéuticas.
Otros intervinientes en esta cita han sido la miembro del Hospital Universitario de Salamanca y también coordinadora de la misma, la doctora Almudena Navarro, que ha asegurado que "la LLC es un ejemplo paradigmático de cómo la Medicina de precisión transforma la práctica clínica", y el presidente del GELLC, el doctor Francesc Bosch, quien trabaja en el Hospital Universitario Vall d`Hebron de Barcelona y que considera que "el reto actual no es solo disponer de múltiples opciones terapéuticas eficaces, sino saber seleccionar la mejor estrategia para cada paciente y en cada momento de la enfermedad".
"El avance en LLC ha sido posible gracias a la investigación cooperativa", ha declarado, más tarde, la vicepresidenta del GELLC y miembro del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla de Santander, la doctora Lucrecia Yáñez. Todo en un acto en el que se ha presentado la nueva Asociación de Pacientes con LLC (ASPA-LLC), cuya meta es mejorar la vida de los pacientes con LLC y encontrar la cura.
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