Noticias de Cantabria
Opinión 09-03-2026 21:05

Trump parece haber esperado..... ©Mariano Cabrero Bárcena es escritor

Trump parece haber esperado que fuese lo de Teherán una repetición de lo que ocurrió en Venezuela, una intervención rápida sacando a Maduro del medio, y aquí no ha pasado nada. Cierto es que Teherán avisó que esto pasaría, pero aun así cogió al presidente por sorpresa.

 

 

 

Trump parece haber esperado que fuese lo de Teherán una repetición de lo que ocurrió en Venezuela, una intervención rápida sacando a Maduro del medio, y aquí no ha pasado nada. Cierto es que Teherán avisó que esto pasaría, pero aun así cogió al presidente por sorpresa.

Ahora los Estado Unidos de América se acercan a un dilema, mientras que hay informaciones que sugieren que la CIA está armando a grupos kurdos dentro de Irán.

Sabemos que en Venezuela Delcy Rodríguez-que dirigió el Ministerio de Petróleo y el de Economía y Finanzas, mientras ejercía de vicepresidenta-mantuvo conexiones internacionales, incluido un canal de comunicación privado con la Administración Trump antes de la captura del expresidente Nicolás Maduro.

Nadie en Teherán tiene la fuerza de voluntad para romper con la postura heredada con la resistencia y negociar un acuerdo similar y al estilo d Delcy Rodríguez.

Mojtaba Jamenéi, el hijo de 56 años del líder supremo, es ahora el principal aspirante para reemplazar a su padre. Dentro de los círculos de la línea dura del régimen-hombres que cuentan con poco o ninguno apoyo popular, pero que controlan cada órgano de represión-, su prestigio ha subido tras los ataques que mataron a su padre, a su madre y a su mejer.

A buen seguro, Mojtaba está deseando tomar las riendas del poder. Y siempre respaldado por dos hombres fuertes y concretamente despiadados del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica: Hosseìn Taeb y Ahmad Yahidi. Mientras tanto, fuentes bien informadas de Teherán afirman que el país está sien regido por dos personas (?así hay que llamarlas, por si

acaso): Ali Larijani y Mohamed Baqer Qualibal. El primero gestiona los asuntos políticos, y el segundo, excomandante de la Guardia Revolucionaria, los militares.

Ambos personajes reflejan un debate cuyo objeto no es la existencia de la República Islámica, sino el mejor método para su supervivencia. Están comprometidos de resguardar el régimen, incluso mediante la brutalidad en su país?

Al bueno de Trump nunca le ha preocupado cómo un régimen trata a su propio pueblo, solo si lo trata a él con deferencia. Los asediados nuevos líderes deben decidir si un pacto con él salvará su vida de la revolución y destruirá su alma.

Teherán ha reconocido-por activa y por pasiva-durante décadas que la opinión pública estadounidense es uno de los aliados más potentes para poder frenar las ambiciones regionales de los presidentes de EE.UU. Esto quedó claro por primera vez cuando el bombardeo de los cuarteles de Beirut, dirigido por Irán, obligó al presidente Reagan a retirar fuerzas estadounidenses del Líbano. Hoy da la sensación, que el régimen recurre al mismo manual.

Teherán busca-ante todo- disparar los precios mundiales de energía y, al mismo tiempo, enturbiar el clima político interno en Estados Unidos. Por ahora es la guerra en la que están perdiendo todos?Mañana: ?¡Dios dirá la última palabra?!

La Coruña, 8 de marzo de 2026

©Mariano Cabrero Bárcena es escritor

Sé el primero en comentar