Proponen impulsar la gestión de montes con mejoras fiscales y ayuda de empresas para luchar contra el fuego
Piden a las administraciones fondos para los planes de autoprotección municipal
Ingenieros de Montes, ingenieros Técnicos Forestales y cazadores han propuesto impulsar la gestión de montes con medidas como la obtención de recusos de la masa forestal, mejoras fiscales (ya que en su mayoría son de gestión privada en España) o con colaboraciones público-privadas de tal manera que se reduzca la biomasa y se puedan gestionar mejor los incendios, que según los últimos datos de Copernicus ya ha consumido 295.720 hectáreas (ha) en España, casi la mitad de las que han ardido en toda la Unión Europea (UE).
Además, los expertos han instado a las administraciones a dotar de recursos a los municipios para que puedan poner en marcha sus planes de autoprotección y, a nivel usuario, que cada ciudadano tome conciencia de los riesgos asociados al lugar donde vive: dónde están las vías de evacuación, los puntos de agua, etc.
De esta manera, la vicedecana del Colegio Oficial de Ingenieros De Montes, Arantza Pérez, ha pedido "tomar un poco de conciencia" con respecto a la zona en la que uno vive y a los riesgos a los que está expuesto. En este sentido, ha solicitado que a nivel ciudadano uno sepa qué medidas mínimas tiene que poner en marcha para proteger la vivienda de cada uno o su urbanización ante un incendio. Por ejemplo, cuáles son las vías de evacuación, dónde están los puntos de agua o cuál es el nivel de vegetación.
Además, ha hecho hincapié en que el 72% de los montes en España son de gestión privada, por lo que uno se tiene que preguntar cómo puede gestionar lo que está en su mano. Más allá de ello, ha instado a evitar negligencias que puedan dar lugar a fuegos y ver las labores de gestión forestal "como un aliado y no un enemigo". "Y sobre todo también exigir a los políticos medidas urgentes de prevención", ha recalcado.
A nivel municipal, la experta ha incidido en que los ayuntamientos tienen que tener planes de autoprotección, algo a lo que la normativa actual ya les obliga. "Hay que ver cómo les dotamos de la inteligencia, de la capacidad técnica y de los presupuestos para que no solo los redacten, sino los implementen", ha señalado.
En lo que respecta al siguiente nivel, el autonómico, Pérez ha pedido que las CCAA identifiquen cuánta superficie forestal tienen y cuál es de gestión pública y cuál de privada. En el caso de que se trate de un monte de gestión privada, ha instado a los ejecutivos a preguntarse qué facilidades tienen que dar para su gestión.
"Más que incluso invertir económicamente es, ¿cómo puedo agilizar trámites? ¿Cómo puedo proveer medidas fiscales favorables? ¿Cómo puedo incentivar esa gestión de los montes privados? Y otra vez más, ¿qué puedo hacer para dinamizar y movilizar recursos forestales en los montes públicos?", ha cuestionado.
En el caso de que las CCAA no tengan capacidad para hacerlo, Pérez ha apuntado a la posibilidad de buscar colaboraciones público-privadas. Al Gobierno le ha demandado que dote de presupuesto y de un fondo estable a la Estrategia Forestal Española. Asimismo, ha recalcado que la parte educativa es "fundamental", por lo que le ha instado a trabajar con el Ministerio de Educación para realizar campañas sobre gestión del medio natural y para conocer los riesgos a los que uno está expuesto.
Por otro lado, ha incidido en la importancia de generar modelos de fiscalidad favorable a la gestión forestal. Si bien ha reconocido que los equipos de emergencias españoles son "muy buenos", ha indicado que hay que seguir mejorándolos. "Sobre todo necesitamos unificar la gestión en las CCAA, unificar incluso el lenguaje y los canales de comunicación que ellos usan porque los incendios no entienden de barreras administrativas", ha subrayado.
PODEMOS APROVECHAR LOS BOSQUES O DEJAR QUE SE QUEMEN
La vicedecana del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Forestales, Marta Corella, ha recalcado que no hay "una sola fórmula" para un problema que ha venido gestándose durante décadas de abandono rural y de gestión forestal. En declaraciones a Europa Press, ha opinado que, por ejemplo, hay que hacer cumplir la Estrategia Forestal y la Ley de Montes.
En este sentido, ha explicado que hacia los años 80 empezó a popularizarse una corriente de conservación interpretada como la no intervención. Por lo tanto, los montes se dejaron de gestionar. "Podemos aprovecharlos usando la ciencia forestal, obteniendo recursos que necesitamos para hacer una transición ecológica, justa y sostenible, o podemos dejar que se quemen", ha indicado.
Según dice, las CCAA podrían ejecutar "mañana" mismo los planes de ordenación que existen para estos montes de utilidad pública, que explican qué parte de la biomasa se puede extraer sin comprometer el futuro del bosque. Además, Corella ha señalado que la protección civil requiere de un espacio de interfaz cuidado interfaz urbano cuidado. Esto compete a los municipios, que tienen como obligación tener planes de autoprotección.
"¿Qué sucede? Urbanísticamente no tenemos el mejor de los escenarios. A la gente le ha encantado hacerse su casa en medio del monte. Y luego los municipios, la inmensa mayoría, no pueden impulsar o ejecutar estos planes de autoprotección porque no tienen medios. Son municipios empobrecidos", ha lamentado.
A su juicio, las administraciones públicas tienen que tomar conciencia de esto. Asimismo, trae a colación la declaración de 60 expertos tras una jornada en 2023 en la Fundación Pau Costa en la que decenas de expertos pidieron invertir 1.000 millones de euros anuales para gestionar el 1% del territorio. "Hasta eso, en tres años ya se queda corto", ha lamentado.
Para la experta, habría que educar a la sociedad para que entienda que la gestión del territorio no es mala. Por esta parte, ha pedido campañas de sensibilización.
UNIDADES DE PROTECCIÓN PERIMETRAL
En un informe publicado recientemente, la Fundación Artemisan sugirió implantar Unidades de Protección Perimetral que compartimentaran el territorio y limitaran la propagación de grandes incendios forestales. Estas medirían entre 3.000 y 5.000 ha y se delimitarían por franjas preventivas de unos 200 metros de anchura, apoyadas preferentemente en infraestructuras existentes como carreteras, caminos, ríos o líneas eléctricas.
A su vez, pidió situar la prevención contra los incendios como "prioridad estratégica". Asimismo, reclamó que se implementen Planes Integrales de Restauración Posincendio que incluyan la protección urgente del suelo, la restauración hidrológica de la zona, la recuperación de la vegetación, la creación de refugios para la fauna, el apoyo a propietarios afectados y medidas específicas para la fauna doméstica y silvestre.
En la misma línea que los ingenieros de montes, invitó a impulsar la economía forestal activa como herramienta de prevención. Entre otras cosas, solicitó fomentar el aprovechamiento sostenible de productos forestales como la biomasa, favoreciendo su rentabilidad y su contribución a la economía rural. Del mismo modo que ambos sectores, los cazadores instaron a desarrollar paisajes "multifuncionales", reduciendo la continuidad del combustible; y a proteger el entorno urbano-forestal con planes específicos de prevención y evacuación.
Por otro lado, Fundación Artemisan reclamó una mejora de la coordinación institucional y una reducción de las barreras administrativas. Asimismo, pidió incrementar la inversión destinada al desarrollo de herramientas que permitan mejorar la planificación de actuaciones, su priorización y la toma de decisiones en materia de prevención y gestión forestal. A su vez, mostró su acuerdo a que se refuercen las restricciones de aquellas actividades con mayor capacidad de generar ignición o de dificultar la prevención y extinción de un incendio cuando el peligro sea muy alto o extremo.
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