Cuatro perros de la Guardia Civil participan en la búsqueda de víctimas en los trenes en Adamuz
La Unidad Cinológica Central de la Guardia Civil está actuando en la zona cero del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), que se ha cobrado la vida de al menos 43 personas y donde se está trabajando en el troceado de la segunda parte del segundo vagón del tren Alvia, con cuatro perros adiestrados, de nombres Cleo, Arsa, Junco y Enzo, para la detección de restos cadavéricos y restos biológicos.
Así lo ha trasladado en declaraciones a los medios de comunicación el cabo Jorge Liñán, de la Unidad Cinológica Central, quien ha detallado la lluvia que se registra este miércoles en Adamuz, "como todos los factores externos", perjudica e influye en el trabajo de los canes adiestrados, pues, además, "es un entorno complicado" tanto por "el terreno" como por "la acumulación de olores".
Liñán, que ha destacado que la Unidad Cinológica comenzó su labor "ayer a primera hora" y esperan estar toda la jornada del miércoles, "hasta que se disponga, por supuesto", ha detallado que hay dos equipos diferenciados, uno con dos perros que se centra en la búsqueda de "restos cadavéricos", mientras que los otros dos buscan "restos biológicos".
Asimismo, ha destacado la unión entre los agentes y los perros a los que consideran "uno más de la familia", detallando que el entrenamiento en esta disciplina se hace "siempre jugando con los instintos del perro y para ellos al final es como un juego, es la búsqueda de encontrar esa sustancia, en este caso los restos cadavéricos.
Sobre la labor de los canes ha explicado que "nos vamos un poco adaptando a las circunstancias, el terreno, y según vamos viendo, pues un poquito de los perros los vamos relevando", pues "también tienen sus límites, su agotamiento y tienen que descansar".
Entretanto, Israel Herrero, agente de la Unidad Cinológica Central centrado en la búsqueda de restos biológicos, ha detallado que "a diferencia de los perros de cadáveres", que ladran, "nuestros perros la manera de marcarnos que han encontrado un indicio o un resto humano" es que "se quedan con la nariz pegada en el punto, sin tocarla, para que se pueda recoger esa parte que se haya encontrado".
"Nuestros perros nos indican es que hay un vestigio, que hay un resto, algo un poquito más pequeño, a lo que el ojo humano no llega", ha comentado Herrero, quien ha añadido que "en el entrenamiento los sometemos incluso a situaciones más complicadas" que en la que están trabajando ahora, todo ello "para que en caso de que nos encontremos lo que ha pasado estén preparados perfectamente y no haya ningún problema con ellos".
Por otro lado, la portavoz de la Guardia Civil en Andalucía, Rosa Reina, ha explicado que los restos biológicos encontrados por los animales "van al centro de integración de datos constituido dentro del Instituto de Medicina Legal para, posteriormente, con los datos, con las muestras biológicas que se recogen en los centros que tenemos nosotros preparados, sean cotejados dentro del laboratorio central que tenemos de clima de la Guardia Civil en Madrid".
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