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Cantabria 18-03-2026 13:30

Cantabria aprueba el Plan de Gestión del Lobo, que mantiene el cupo de extracción anual del 20% y cambia la zonificación

Incluye planes piloto en explotaciones afectadas, asesoramiento técnico a ganaderos o un catálogo de buenas prácticas

SANTANDER, 18 (EUROPA PRESS)

El Gobierno de Cantabria ha publicado este miércoles en el Boletín Oficial de Cantabria (BOC) la orden por la que se aprueba el nuevo Plan de Gestión de Lobo, que mantiene el control de ejemplares con cupos anuales limitados a un máximo del 20% de la población, como el anterior.

Lo que sí modifica es la zonificación, que reduce las zonas de tres a dos. La primera recoge las áreas con presencia estable de lobos, alta carga de ganadería extensiva y baja densidad urbana; mientras que en la segunda están los municipios con presencia ocasional o ausencia de la especie, mayor densidad poblacional y menor carga ganadera.

Además, a la zona 1 se han incorporado dos nuevos municipios, Arredondo y Ruesga. Junto a ellos, forman parte de ella Anievas, Arenas de Iguña, Bárcena de Pie de Concha, Cabezón de Liébana, Cabuérniga, Camaleño, Campoo de Enmedio, Campoo de Yuso, Cieza, Cillorigo de Liébana, Hermandad de Campoo de Suso, Lamasón, Luena, Miera, Molledo, Peñarrubia, Pesaguero, Pesquera, Polaciones, Potes, Reinosa, Rionansa, Las Rozas de Valdearroyo, Ruente, San Miguel de Aguayo, San Pedro del Romeral, San Roque de Riomiera, Santiurde de Reinosa, Soba, Los Tojos, Tresviso, Tudanca, Valdeolea, Valdeprado del Río, Valderredible, Vega de Liébana, Vega de Pas y la Comunidad de Campoo-Cabuérniga. La zona 2 incluye todos los ayuntamientos restantes.

El nuevo Plan de Gestión, que será revisado cada cinco años, actualiza la planificación vigente desde 2019 y se ha elaborado con la idea de reforzar el modelo de coexistencia entre la conservación de la especie y la actividad ganadera, según recoge la orden publicada en el BOC.

Además de la zonificación, entre las novedades del Plan se establece que los controles de ejemplares de lobo se configuran de forma independiente de la actividad cinegética, por lo que dejan de estar vinculados a la caza de otras especies.

Esto, según la consejera de Desarrollo Rural, María Jesús Susinos, "aporta mayor seguridad jurídica con independencia de la situación legal del lobo". "El plan seguiría vigente, a pesar de que mañana el lobo pudiera volver a entrar en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESPRE)", ha dicho.

Otro de los pilares del nuevo documento es el impulso a la participación pública y la coordinación entre administraciones. En este sentido, se desarrollará y dará carácter oficial a la denominada 'Mesa del Lobo', un órgano consultivo que integrará a los diferentes sectores implicados y permitirá evaluar el grado de cumplimiento del Plan.

Además, se reforzará la colaboración con comunidades autónomas limítrofes y con la Administración General del Estado, así como el intercambio de información y el seguimiento conjunto de las poblaciones.

REFUERZO A MEDIDAS NO LETALES

El Plan refuerza además el apoyo a las medidas preventivas no letales, incluyendo ayudas específicas, planes piloto en explotaciones especialmente afectadas y asesoramiento técnico para los ganaderos, así como un catálogo de buenas prácticas.

También se actualizará el sistema de pago por servicios ambientales para incentivar la conservación y coexistencia, algo que se suma a la actualización del nuevo baremo de daños, recientemente publicada y que entró en vigor el pasado 1 de marzo.

Susinos ha defendido en un comunicado que esto es "una cuestión de justicia, porque en los últimos años se ha incrementado de manera notable el valor de los animales con aumentos cercanos al 100% en el caso del vacuno de vida y hasta el 50% en el caso del ovino".

También se recogen actuaciones selectivas y coordinación con otras comunidades autónomas y el Parque Nacional de los Picos de Europa.

La aprobación de este Plan se produce en un nuevo contexto normativo europeo, tras la modificación de la Directiva Hábitats en 2025, que incluye en el Anexo 5 aquellas poblaciones que pueden gestionarse, siempre que se garantice su conservación. Con esta nueva planificación, el Gobierno de Cantabria ha trasladado que "refuerza su compromiso con una gestión equilibrada del lobo, basada en el conocimiento científico, la participación social y la búsqueda de soluciones que permitan compatibilizar la biodiversidad con el desarrollo rural".

Según ha insistido la consejera, el Plan mantiene como principio fundamental "garantizar la coexistencia entre el lobo y la ganadería extensiva, actividad clave para el medio rural y la lucha contra la despoblación".

Para ello, se articula como una herramienta de gestión integral que incorpora aspectos ecológicos, sociales y económicos, así como un enfoque adaptativo que permitirá revisar periódicamente sus medidas en función de la evolución de la especie y del territorio.

Entre sus principales objetivos destacan mantener el estado de conservación favorable del lobo, reducir la conflictividad mediante medidas preventivas y compensatorias, mejorar el sistema de indemnizaciones por daños, reforzar el seguimiento científico de la población e impulsar la sensibilización social y la participación de los sectores implicados.

AL MENOS 23 MANADAS ACTUALMENTE

Susinos ha informado que Cantabria cuenta actualmente con, al menos, 23 manadas de lobo y una población de más de 200 ejemplares, lo que "confirma un estado de conservación favorable". Este crecimiento ha venido acompañado de un "aumento significativo de los daños" a la ganadería extensiva, que en 2025 alcanzaron los 3.057 ataques (371 más que en 2024), y generaron indemnizaciones superiores a 1,7 millones de euros (cifra similar a la de 2024).

Además, ha recalcado que "en los últimos cinco años se ha visto multiplicado por tres el número de animales muertos por ataques de lobo". En este contexto, el nuevo Plan busca "equilibrar" la protección de la especie con la viabilidad de las explotaciones ganaderas dado que el lobo, presente en gran parte del territorio cántabro (más del 80% de la superficie, y con presencia de ejemplares en zonas de costa), ha experimentado una "notable recuperación" en las últimas décadas.

Como ha indicado Susinos, este Plan "es fruto del compromiso adquirido con el sector primario", y "un paso importante que se une a la salida del lobo del LESPRE", así como a las extracciones realizadas en los últimos meses, a la actualización del nuevo baremo de daños y la eliminación del techo que figuraba en el seguro a través del que se pagan los daños a los ganaderos, consiguiendo más agilidad en los pagos.

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