La Asociación de Vecinos Afectados por el PSIR `Real de Piascas` crea grupos de trabajo para defender sus derechos
Exige reunirse con el Gobierno y el Ayuntamiento y cuestionan que haya que destruir viviendas en Rucandial para desarrollar el proyecto
La Asociación de Vecinos Afectados por el Plan Singular de Interés Regional (PSIR) `Bosques de Santander`, constituida por aquellos que viven en el barrio Rucandial de la capital cántabra, se ha organizado en varios grupos de trabajo para defender sus derechos y reclama una reunión con las instituciones públicas implicadas, como son el Gobierno de Cantabria y el Ayuntamiento de Santander.
En el seno de la asociación, se ha establecido un equipo técnico encargado de estudiar los planos del proyecto y la documentación urbanística, identificar posibles afecciones y analizar las características del proyecto.
Además, se ha dispuesto un equipo jurídico que se encargará del asesoramiento legal, del estudio de los procedimientos administrativos y la defensa de los derechos de los afectados y otro que se dedicará a todo lo que tiene que ver con comunicación y organización de acciones reivindicativas, ha detallado esta nueva asociación en un comunicado.
Con la asociación constituida, cuyo trámite registral ya ha sido presentado, persigue conseguir la paralización del proyecto urbanístico promovido por Real de Piasca y defender la continuidad de sus viviendas y de su barrio.
El proyecto `Bosques de Santander` prevé construir en terrenos de Santander, Santa Cruz de Bezana y Camargo la construcción de 7.850 viviendas --4.710 libre y 3.140 protegida a precio asequible-- y acoger la futura Ciudad de la Justicia.
La asociación defiende "una interlocución colectiva con las instituciones y rechaza que el futuro del barrio se aborde exclusivamente mediante negociaciones individuales con la empresa promotora".
Además, cuestiona la necesidad de destruir viviendas más de una treintena de viviendas en Rucandial para desarrollar el proyecto.
Uno de los principales motivos de oposición al PSIR es que, según los residentes, Real de Piasca ya dispone de una importante superficie de terrenos para desarrollar las miles de viviendas anunciadas sin necesidad de intervenir sobre los hogares consolidados de Rucandial.
Los vecinos cuestionan que una actuación urbanística de esta magnitud deba contemplar la desaparición de viviendas existentes cuando "hay suelo suficiente para desarrollar el proyecto sin desplazar a las familias".
Por ello, reclaman que se justifique técnicamente la necesidad de incorporar estas propiedades y que se haga pública la documentación que sustenta la delimitación propuesta.
La asociación insiste en que su reivindicación no consiste en mejores condiciones económicas ni aceptar alternativas de realojo, sino que lo que busca es la paralización del PSIR Bosques de Santander, al que se oponen sobre el territorio y, especialmente, al que se opornen "por su impacto sobre el territorio y, especialmente, por la amenaza que representa para las viviendas y la continuidad del barrio".
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