La inflamación inducida por quimioterapia puede actuar como marcador de resistencia terapéutica en cáncer de mama
Un estudio impulsado por el Grupo GEICAM de Investigación en Cáncer de Mama ha revelado que la inflamación inducida por quimioterapia puede actuar como marcador biológico de resistencia terapéutica en cáncer de mama luminal.
El análisis traslacional del ensayo fase II 'CARABELA', presentado en el Congreso Anual de la American Society of Clinical Oncology (ASCO) 2026, ha identificado una asociación entre el aumento de determinadas citoquinas inflamatorias y angiogénicas durante la quimioterapia neoadyuvante y una mayor presencia de enfermedad residual en pacientes con cáncer de mama con expresión de receptores hormonales de estrógenos y/o progesterona (HR+) y ausencia de sobreexpresión del receptor 2 del factor de crecimiento epidérmico humano (HER2-), con alto riesgo de recaída.
El trabajo, impulsado por el Grupo GEICAM de Investigación en Cáncer de Mama, profundiza en la comprensión inmunológica de los resultados clínicos observados en el estudio 'CARABELA', que comparó una estrategia neoadyuvante basada en letrozol y abemaciclib frente a la quimioterapia estándar basada en antraciclinas y taxanos, en pacientes con tumores muy proliferativos.
"El objetivo era analizar si los cambios inmunológicos sistémicos inducidos por los tratamientos podían relacionarse con la respuesta tumoral y ayudarnos a identificar biomarcadores asociados a la resistencia terapéutica", explica uno de los investigadores principales, el investigador de GEICAM, Ángel Guerrero-Zotano.
Para ello, se analizaron 92 proteínas inmunológicas y citoquinas en muestras plasmáticas de pacientes incluidas en el ensayo, estudiando su evolución desde el inicio del tratamiento neoadyuvante hasta la cirugía. Los resultados mostraron que la quimioterapia se asoció a cambios sistémicos más pronunciados que la combinación de letrozol y abemaciclib.
En concreto, las pacientes tratadas con quimioterapia presentaron un aumento significativo de citoquinas inflamatorias, factores angiogénicos y moléculas relacionadas con inflamación y regulación inmunológica.
Además, el análisis observó que las pacientes tratadas con quimioterapia que presentaban mayores incrementos de estas citoquinas mostraban también una mayor carga tumoral residual tras el tratamiento. "Los resultados sugieren que determinados perfiles inflamatorios sistémicos podrían estar asociados a una peor respuesta terapéutica", añade Guerrero-Zotano.
En contraste, la combinación de la terapia endocrina con la inhibición de las quinasas dependientes de las ciclinas 4 y 6 (CDK4/6) mostró un perfil inmunológico sistémico más estable, sin cambios significativos en la mayoría de los biomarcadores analizados.
Otro de los resultados relevantes de este trabajo fue la identificación de diferencias inmunológicas basales según el estado menstrual. Las mujeres posmenopáusicas presentaron perfiles compatibles con inflamación sistémica, con niveles elevados de quimioquinas inflamatorias y factores angiogénicos.
El análisis forma parte de los estudios traslacionales del ensayo 'CARABELA' (GEICAM/2019-01), un estudio fase II aleatorizado que incluyó a 200 pacientes con cáncer de mama HR+/HER2- en estadios II-III y alta proliferación tumoral (índice de proliferación Ki-67 = 20%), comparando 12 meses de letrozol y abemaciclib frente a quimioterapia neoadyuvante estándar.
ANÁLISIS DEL VALOR PRONÓSTICO DE DISTINTOS PERFILES MOLECULARES
GEICAM también ha participado en ASCO 2026 con un nuevo análisis del ensayo 'NATALEE', que evalúa los valores pronóstico y predictivo del perfil de expresión génica basal en pacientes con cáncer de mama temprano HR+/HER2-, en estadios II/III, tratadas con ribociclib (inhibidor de CDK4/6) en combinación con un inhibidor de la aromatasa no esteroideo frente a un inhibidor de la aromatasa en monoterapia.
El ensayo ya había demostrado previamente un beneficio en la supervivencia libre de enfermedad invasiva con la combinación basada en ribociclib, y ahora, este subanálisis, incorpora más de 3.000 muestras tumorales de la cirugía mamaria, analizadas con el panel NanoString BC360, incluyendo la clasificación molecular de subtipos de cáncer de mama según PAM50.
Los resultados de los biomarcadores demuestran que el beneficio de la combinación de ribociclib con la terapia endocrina es consistente en la población del estudio por intención de tratar y en la población evaluable para el análisis de biomarcadores, independientemente del subtipo molecular de cáncer de mama.
Los subtipos por PAM50 tuvieron un alto valor pronóstico (mejor pronóstico del subtipo luminal A frente a los otros subtipos: luminal B, con alta expresión de HER2 y de tipo basal); el beneficio del tratamiento basado en ribociclib se mantuvo en todos ellos. Además, se observó una tendencia de mayor beneficio terapéutico en pacientes con mayor riesgo genómico o proliferación tumoral. Los niveles basales de expresión de varios genes se asociaron a un beneficio diferencial del tratamiento con ribociclib, mostrando un potencial valor predictivo y pronóstico. Estos resultados refuerzan el beneficio terapéutico de ribociclib en combinación con la terapia endocrina en distintas subpoblaciones de pacientes con cáncer de mama HR+/HER2-.
'LIDERA' CONFIRMA EL BENEFICIO DE GIREDESTRANT EN CÁNCER HR+/HER2-
Otro de los estudios internacionales en los que está implicado el Grupo es el ensayo fase III 'lidERA BC', que compara la eficacia y la seguridad de giredestrant, un degradador selectivo del receptor de estrógenos (SERD, siglas en inglés) de nueva generación y de administración oral, frente a la terapia endocrina estándar, en pacientes con cáncer de mama temprano con expresión del receptor de estrógenos (ER+)/HER2-, en estadios I-III.
Los resultados presentados en ASCO 2026 han surgido del análisis de las diferencias específicas entre mujeres pre- y posmenopáusicas. Todas las pacientes habían sido intervenidas quirúrgicamente y recibieron quimioterapia neo-/adyuvante cuando estaba indicada.
En la población de eficacia del estudio, con 4.170 pacientes, 41 por ciento fueron premenopáusicas y 59 por ciento posmenopáusicas. Giredestrant mostró beneficio en la supervivencia libre de enfermedad invasiva y en las tasas a los 3 años en ambos subgrupos según el estado menstrual, junto con una tendencia similar en el intervalo libre de desarrollar una recaída a distancia.
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