No muere el papel. José Antonio Ávila López
Según cuentan algunos libreros, el pasado día 23 de abril batieron todos los récords de ventas en un día de Sant Jordi. Seguramente es cierto, pues se vieron imágenes de gente arremolinada en las calles alrededor de los puestos de libros.
Conceptos que aprendí...
Según cuentan algunos libreros, el pasado día 23 de abril batieron todos los récords de ventas en un día de Sant Jordi. Seguramente es cierto, pues se vieron imágenes de gente arremolinada en las calles alrededor de los puestos de libros. No sé los años que llevo escuchando hablar sobre la «muerte del papel», y por elevación, del «final del género novelístico». Según las cifras de publicaciones y ventas, no se aprecian en el enfermo literario signos de una muerte inminente. En la era digital, los brujos de las nuevas tecnologías pronosticaban el triunfo del libro electrónico como paso previo a la derrota final de las letras. Nos venían a decir que el desarrollo de las máquinas facilitaba el éxito definitivo de una idea que ya verbalizaban nuestros ancestros : una imagen vale más que mil palabras. Hasta hace tan sólo cincuenta años, para grabar imágenes se necesitaban aparatos cuasi profesionales, cuyo precio y manejo restringían su uso a una minoría. Hoy, conocemos menores de doce años que editan vídeos de calidad. Supongo que ésta es la razón por la que parte de las nuevas generaciones perciben a los escritores como vestigios de un oficio de otro tiempo. Son artesanos de la palabra que se asemejan a los recolectores a mano de los frutos del campo, a los ascensoristas, a los fareros, a los limpiabotas..., en definitiva, profesiones que han desparecido, o van a desparecer, porque su trabajo lo puede hacer una máquina. Yo creo que la novela, y también la poesía, van a sobrevivir a la dictadura del algoritmo y al empuje de lo audiovisual precisamente porque nuestros antepasados tenían razón, ya que una imagen vale más que mil palabras, porque justo a eso se dedican los novelistas y los poetas, a crear imágenes con las palabras.
José Antonio Ávila López
45462148-A
Filólogo corrector de textos
Ex concejal Ayuntamiento Rubí
Telf. 661.07.14.76
08191 Rubí (Barcelona)
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