Parayas se convertirá en un complejo con residencia y unidades de daño cerebral y recuperación
Se rehabilitarán ocho edificios y dos se demolerán, con previsión de contratar la obra en 2027 e invertir 22,5 millones
CAMARGO, 26 (EUROPA PRESS)
El Gobierno de Cantabria ha decidido convertir el antiguo psiquiátrico de Parayas, en Maliaño (Camargo), en un "gran complejo asistencial" para dar respuesta a diferentes necesidades sociosanitarias de la comunidad, de modo que albergará una residencia de mayores, una unidad de atención al daño cerebral adquirido, una unidad para recuperación de la salud y un espacio de uso sociosanitario para personas en situación de vulnerabilidad.
Un proyecto que, según la estimación, tendrá un coste de 22,5 millones de euros y que implica rehabilitar ocho de los diez edificios del complejo actual, mientras que los dos restantes se demolerán. La previsión es empezar a contratar en 2027 las obras, que se acometerán mediante colaboración público-privada, una vez que se desarrolle un estudio financiero para determinar la viabilidad y los proyectos básicos que concreten las diferentes soluciones constructivas, que se van a encargar a Tragsa y estarán concluidos a finales de este año.
Así lo ha anunciado este jueves la presidenta, María José Sáenz de Buruaga, que junto a la consejera de Inclusión Social, Begoña Gómez del Río, y al alcalde de Camargo, Diego Movellán, ha visitado este complejo que desde su llegada al Gobierno apostó por destinar a sumar recursos y servicios para los cántabros, revirtiendo el convenio que el anterior Ejecutivo PRC-PSOE tenía firmado en 2023 con el Ministerio de Inclusión para convertirlo en un centro internacional de acogida de refugiados e inmigrantes.
De este modo, la presidenta ha anunciado esta mañana el proyecto decidido por su Ejecutivo y ha asegurado que "no tiene marcha atrás". "No será un macrocentro para 300 inmigrantes impuesto por el Gobierno central, sino que será un espacio sociosanitario al servicio de las prioridades y de las verdaderas necesidades de los cántabros, de nuestra comunidad", ha sentenciado.
ENTRE 60 Y 90 PLAZAS RESIDENCIALES
En base a un Plan Director de Usos encargado a Tragsatec, las primeras aproximaciones -que dependerán de la solución constructiva por la que se opte finalmente- apuntan a que la residencia de mayores será el edificio principal y más grande, con 4.725 metros cuadrados, y contará con entre 60 y 90 plazas, con posibilidad de ampliarse en 30 o 40 más mediante la construcción de un edificio anexo.
En cuanto a la unidad de atención al daño cerebral, estará repartida en tres edificios que suman 2.257 metros cuadrados y ofrecerá atención ambulatoria y servicios de psicología, logopedia, terapia ocupacional, fisioterapia y trabajo social, entre otros. El Plan de Usos aconseja unas 30 plazas, seis de ellas con pernocta, ya que contempla la posibilidad de ofrecer alojamiento y manutención cuando las circunstancias de los usuarios así lo requieran.
El tercer recurso será la unidad para la recuperación de la salud, que se distribuirá en otros tres de los inmuebles, que suman 2.272 metros cuadrados. La idea inicial es habilitar también alrededor de 30 plazas, repartidas en tres unidades de convivencia, a disposición de personas que, tras recibir el alta hospitalaria, necesitan una atención profesional porque viven solas, carecen de un hogar o conviven con otras que no pueden garantizar su cuidado.
Finalmente, el espacio sociosanitario se ubicará en los antiguos talleres, que tienen una superficie de 1.066 metros cuadrados, y contará con aproximadamente 24 plazas, divididas en dos unidades de convivencia, para atender a cántabros en situación de vulnerabilidad que, sin tener la condición de personas dependientes, sí necesitan un servicio de esas características.
En el acto, en el que también ha estado el gerente de la empresa Tragsa, José Luis González, Buruaga ha destacado que se trata de un "proyecto de gran alcance para Cantabria y de largo recorrido", que aún tiene por delante un "trabajo fino" por hacer antes de licitar los contratos de la obra.
La presidenta ha ensalzado que la decisión que adoptó su Gobierno nada más tomar posesión fue "recuperar" estas instalaciones, propiedad de Cantabria, para destinarlas a las necesidades de los cántabros.
Con este objetivo, se elaboró junto a la Universidad de Cantabria un plan de necesidades asistenciales que dio como resultado un "mapa realista" de los recursos existentes y los que faltan en la comunidad. En paralelo, se encargó a Tragsatec el citado Plan de Usos para diagnosticar el estado actual de los diez edificios del complejo, que refleja su mal estado y el deterioro, indicando que no cumple con los requisitos materiales y funcionales de los centros de servicios sociales y adolece de humedades, filtraciones de agua y diversos desperfectos, como consecuencia de llevar tanto tiempo cerrados y de la ausencia de mantenimiento.
NACE UN MAPA DE RECURSOS SOCIOSANITARIOS "INNOVADORES"
El alcalde de Camargo ha asegurado que el día de hoy "se va a recordar durante muchos años" porque "nace un mapa de Cantabria que aún no conocemos: el mapa de los nuevos e innovadores recursos sociosanitarios".
Para ello ha hecho falta "valor" y "compromiso" para "atreverse a contraponer un proyecto como éste ante quienes querían, en nuestra casa, proyectos que no quieren en las suyas". Algo sobre lo que, a juicio de Movellán, los camargueses se pronunciaron en las elecciones de 2023 "con total rotundidad", otorgando una mayoría absoluta a los 'populares', que "queríamos plazas en residencias" y convertir Parayas en un complejo para el cuidado y la atención.
"No era una petición cerrada ni egoísta", era "una petición de los camargueses abierta, realista y sobre todo con la vista puesta en las necesidades reales de todos los vecinos", ha recalcado.
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