Noticias de Cantabria
Nacional 22-08-2025 14:00

Sánchez extiende humo

Sánchez quiere hablar de un pacto de Estado por el cambio climático cuando hay que ,primero apagar el fuego e indemnizar a los perjudicados

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado este viernes la creación de una comisión interministerial de cambio climático para allanar el camino en la consecución de un pacto de Estado contra la emergencia climática al que ha vuelto a invitar a sumarse a todas las instituciones.

Tras visitar junto al presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, el puesto de mando avanzado en Degaña, Sánchez ha adelantado que la nueva comisión interministerial echará a andar el próximo martes, antes del Consejo de Ministros, y estará capitaneada por la vicepresidenta tercera y titular de Transición Ecológica, Sara Aagesen, junto con el ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska, como responsable de Protección Civil.

El objetivo de la comisión, ha explicado, es allanar el camino y preparar el "pacto de Estado que necesita nuestro país vinculado con la emergencia climática".

En este sentido, ha defendido nuevamente la necesidad de "redimensionar" y "redefinir todos los aspectos vinculados con la mitigación y la adaptación al cambio climático" a la luz de lo ocurrido este verano con los incendios que han asolado buena parte de España y las temperaturas récord registradas en regiones como Asturias.

"Esto es algo que tenemos que hacer conjuntamente", ha dicho el presidente, las instituciones y el conjunto de la sociedad, "porque somos todos los afectados por esta emergencia climática".

"Tenemos que hacer una apuesta que trascienda las legislaturas y que por tanto la emergencia climática y las políticas vinculadas con la emergencia climática sean políticas de estado como hicimos también con otros muchos ámbitos de nuestra convivencia" en el pasado, ha abundado, prometiendo que el Gobierno trabajará para ello en los "próximos meses y años".

Asimismo, ha confirmado que el Consejo de Ministros procederá a la declaración de zonas afectadas por una emergencia de protección civil las áreas arrasadas por los incendios en distintas comunidades autónomas.

Respecto a esta cuestión, ha aprovechado para pedir principalmente a los alcaldes y los vecinos de las zonas afectadas su ayuda para "tener la mayor información cuanto antes y saber exactamente cuál es la dimensión" de las áreas calcinadas para poder llevar a cabo "la valoración económica de la catástrofe que estamos sufriendo este mes de agosto" y que se pueda proceder "cuanto antes" a la reconstrucción.

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Comentarios(2):

- 23-08-2025

Es cada vez más evidente que el llamado “Estado de las Autonomías” en España, lejos de ser un mecanismo de cohesión territorial y eficiencia administrativa, se ha convertido en un auténtico caos. Esta fragmentación, que en teoría debía acercar la gestión a los ciudadanos y respetar la diversidad regional, demuestra en la práctica sus carencias más graves cada vez que el país afronta una situación límite. Los recientes desastres —la DANA que ha dejado incomunicadas a comunidades enteras, los grandes apagones en infraestructuras críticas o los incendios forestales descontrolados— han puesto de relieve lo mismo: la falta de coordinación real entre administraciones autonómicas y el Estado. Cada comunidad actúa según sus competencias, sus recursos y en ocasiones incluso sus propios criterios políticos, sin que exista una dirección clara ni una respuesta unificada. Este mosaico de normas, protocolos y velocidades distintas desemboca en retrasos, duplicidades y, en definitiva, en que los ciudadanos queden desprotegidos en los momentos de mayor vulnerabilidad. El Estado de las Autonomías ha fomentado una dinámica de compartimentos estancos: carreteras, sanidad, emergencias, incluso la gestión de presas o montes... todo dividido, todo disperso, todo sometido a rivalidades territoriales. Cuando llega la catástrofe, el resultado es tan previsible como trágico: mensajes contradictorios, recursos que no se movilizan a tiempo y una sensación desesperante de vivir en un país donde la geografía política pesa más que las necesidades de quienes sufren las consecuencias. Es lógico reconocer que la descentralización tiene ventajas, como la cercanía institucional al ciudadano o la capacidad de adaptar políticas a realidades distintas. Pero también es honesto afirmar que, ante crisis de alcance nacional, este modelo se muestra débil, desarticulado y, en algunos casos, directamente inoperante. A nadie debería sorprender que gran parte de la ciudadanía perciba que el Estado de las Autonomías ya no responde a los desafíos del presente. En definitiva, lo ocurrido en los últimos meses demuestra que cuando España necesita actuar como un país único, se comporta como una suma de reinos de taifas incapaces de coordinarse. Y esa es, precisamente, la mayor debilidad de un sistema que nació con vocación de modernizar y unir, pero que hoy transmite cada vez más la sensación de fragmentación y caos.

Santanderino - 22-08-2025

Este señor es un farsante y dale que dale con el cambio climático, a los que había que cambiar y meter en una celda son a los pirómanos que bien por mandato o diversión son los incendiarios. Menuda falacia interesada el cambio climático, ésto solo beneficia a cuatro sinvergüenzas sin escrúpulos.