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Cultura 03-02-2019 08:00

Sara Baras se despide este domingo en el Palacio de Festivales con `Sombras`

La bailaora y coreógrafa flamenca Sara Baras recalará del 1 al 3 de febrero en el Palacio de Festivales de la mano de su espectáculo `Sombras` con el objetivo de transportar al público cántabro a la "dimensión de los sentimientos a flor de piel".Este viernes ha llenado el Palacio y ha dejado a los espectadores más que encantados con el arte de esta bailaora

  

   La bailaora y coreógrafa flamenca Sara Baras recalará del 1 al 3 de febrero en el Palacio de Festivales de la mano de su espectáculo `Sombras` con el objetivo de transportar al público cántabro a la "dimensión de los sentimientos a flor de piel".

   Y lo hará con una puesta en escena "mágica y única" y que tiene el "sello Saras Baras", quien "sigue agarrándose al flamenco de siempre para llevarnos un paso más allá", según explica el Palacio de Festivales.

   En esta nueva coreografía, Baras propone un viaje a través del tiempo, de los colores, del silencio y del bullicio, de la multitud y de la soledad, de la luz y de las sombras, que permitirá conocer toda la trayectoria de la artistas.

   En el escenario de la Sala Argenta, Baras estará acompañada por un cuerpo de baile integrado por María Jesús García Oviedo, Charo Pedraja, Cristina Aldón, Sonia Franco, Daniel Saltares y José Franco, y por el bailarín José Serrano, que ejerce de artista invitado.

 

 

   Además, estarán a la guitarra Keko Baldomero, que además es director musical del espectáculo, y Andrés Martínez; Antonio Suárez y Manuel Muñoz `Pájaro` se encargarán de la percusión y Diego Villegas del saxofón, la armónica y la flauta. También estarán los cantaores Rubio de Pruna e Israel Fernández.

 

 

   Habrá tres representaciones de este espectáculo, que dura 105 minutos sin descanso. Así, habrá una el viernes, día 1 de febrero a partir de las 20.30 horas; otra el sábado 2 a la misma hora, y la tercera el domingo 3 a las 19.00. Las entradas oscilarán entre los 15 y los 45 horas, en función de la zona.

 

Sara Baras


(Cádiz, 1971) Bailarina y coreógrafa española. Sara Pereira Baras nació el 25 de abril de 1971 en la ciudad de Cádiz, donde residían entonces sus padres, Concha Baras (María de la Concepción Baras Herrera), profesora de baile flamenco y también bailaora con larga trayectoria al frente de su propia compañía, y el coronel de infantería de marina Cayetano Pereira.

Contaba ocho años cuando la familia se trasladó a la cercana San Fernando, ciudad natal de su madre, quien abrió allí una escuela de baile e hizo de Sara la alumna más exigida. Concha Baras tocaba el piano y organizaba en su casa reuniones con sus hijas y las de sus amigas en las que pretendía transmitirles lo que aprendía en Jerez con Cristóbal el Jerezano, y enseguida notó que la pequeña Sara apuntaba maneras.

Con diez años, Sara amenizaba las cenas de gala que daban los superiores de su padre, y no transcurrió mucho tiempo cuando ya formaba parte de Los Niños de la Tertulia Flamenca, un grupo con el que recorrió todos los festivales de flamenco de Andalucía e incluso bailó ante la reina Sofía.

De su contacto con la gitanería de Cádiz había cogido mucho arte, lo que unido a una técnica aprendida con disciplina de hierro conformaba un cóctel explosivo. Pero su madre se negaba a que bailara sola, como ella deseaba; le decía que «una niña tiene que saber esperar y no acaparar protagonismo». Y así hasta los diecisiete años, en que la dejó soltar amarras.

Tras su debut en el teatro Alameda de su ciudad natal, actuó enseguida junto a los grandes (como Camarón de la Isla, Tomatito, Manuela Carrasco, Pansequito) antes de pasar a formar parte de la compañía de Manuel Morao, en la que gozaba de libertad para bailar en solitario, como hizo en 1989 en el programa-concurso de Televisión Española Gente Joven, en el que ganó el primer premio, o bien con otros grupos, como cuando bailó junto a su madre y Joselito Fernández en el montaje Leyendas, de la compañía de Paco Moyano, antes de viajar a Japón, en 1990, y actuar durante seis meses en la sala El Flamenco de Tokio.

Bailaora de proyección internacional

Con la compañía Manuel Morao y los Gitanos de Jerez actuó en el Festival de Teatro Flamenco Alhambra ’89, en Granada, y salió también al extranjero. En 1991 se presentó durante dos meses en el teatro Éduard VII de París. Sin dejar la compañía, al año siguiente se presentó en la Bienal de la Danza de Lyon y en el Palacio de Congresos de París formando pareja artística con Javier Barón. Luego, durante la celebración de la Expo ’92 en Sevilla, bailó de nuevo en el espectáculo de Manuel Morao en el Auditorio de La Cartuja, y a fines del mismo año en el teatro Town Hall de Nueva York.

Ya en 1994 bailó al son del cantaor Enrique Morente, luego con la compañía de Paco Peña, con la que realizó una gira por varios países de Europa, y más tarde en la Bienal de Flamenco de Sevilla. Pero, no obstante la relevancia de todas las experiencias precedentes, fue a partir de la primavera de 1996, tras formar parte del espectáculo Mujeres, de la compañía de Merche Esmeralda, estrenado en el teatro Principal de Vitoria y que se paseó después por Madrid, Barcelona y el Festival de Segovia, cuando su colaboración con Antonio Canales la situó de inmediato a las puertas del triunfo.

Antonio Canales se hallaba por entonces en la cima de su carrera. Sara se integró en su compañía como artista invitada en la producción Gitano (1996-1997), presentada en la Bienal de Sevilla y con la que acudió al Festival de Otoño de Madrid en el teatro Albéniz antes de recorrer las principales salas de España. La asociación entre ambos bailarines se prolongó hasta principios de 1999, pero antes, aprovechando la suspensión de un nuevo espectáculo de Canales, La Cenicienta, que ella debía protagonizar, decidió formar su propia compañía.

El Ballet Flamenco Sara Baras

Sara presentó su propia compañía, el Ballet Flamenco Sara Baras, a fines de 1997 como cierre del XXXVII Festival Nacional del Cante de las Minas, y obtuvo el beneplácito de crítica y público. En abril del año siguiente, con un espectáculo que tituló Sensaciones, un recorrido por los distintos palos del flamenco en el que bailaba una farruca con pantalones que puso en pie al Auditorio de Murcia, inició el gran despegue, y en 1999, el estreno, en el teatro Villamarta de Jerez, de Sueños, un nuevo montaje de su compañía, la situó definitivamente en la esfera de prestigio que ocupa tras ganar el primero de los cuatro premios Max con que ha sido distinguida.

Mientras tanto, compaginó su actividad en su propia compañía, con la que se presentó en el Festival Evian, dirigido por Mstislav Rostropovich, y en la Bienal de Flamenco de Sevilla, con actuaciones en otras formaciones como artista invitada: aparte de la de Canales, actuó en la compañía flamenca de Eduardo Serrano, el Güito, con la que en la Navidad de 1999 se presentó en el Théâtre du Châtelet de París.

Sin embargo, su popularidad se incrementó en la medida en que amplió su labor a otros cometidos. El mejor escaparate fue el programa de televisión Algo más que flamenco, en el que se reveló como una competente presentadora, aunque también cosechó halagos con sus incursiones en el mundo de la moda. Fue el broche final de la colección de Amaya Arzuaga en la Semana de la Moda en Londres, participó en el catálogo de joyas de Cartier, desfiló posteriormente para Francis Montesinos en la Pasarela Cibeles y en Lisboa, y ella y las integrantes de su compañía fueron las encargadas de lucir la lencería de la firma Triumph.

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