Noticias de Cantabria
Crónica negra y Tribunales 19-09-2018 18:30

Acusado de abusar de una niña dice que no hubo tocamientos y señala a la madre: quería hacerle "la vida imposible"

El padre de la víctima también habla de "venganza" de su exmujer y los peritos ven "creíble" y "coherente" el relato de la menor

   El hombre marroquí acusado de abusar de una menor de seis años, amiga de su hija y a la que habría besado y tocado, ha negado los hechos este miércoles en el juicio celebrado contra él, en el que ha asegurado que jamás le realizó "ni un tocamiento".

   "Ni se me pasó por la cabeza", ha zanjado antes de apuntar a la madre de la menor, que antes de la denuncia le habría amenazado con hacerle "la vida imposible" porque, como ha explicado, no quería que su entonces marido se relacionase con otros marroquíes.

   Por su parte, los psicólogos que examinaron a la pequeña después de lo sucedido, y que han declarado en la sesión -celebrada en la Sección Tercera de la Audiencia de Cantabria- tras proyectarse un video en el que la víctima responde a sus preguntas para narrar lo que ocurrió, han ratificado que es "creíble" su relato, en el que expone que el procesado le dio un beso en la boca con lengua y le tocó le culo y los genitales.

   Mientras, la madre de la menor, que ha comparecido como testigo y que fue la que interpuso la denuncia después de que su hija le contara un "secreto", ha explicado que si bien la cree a ella -porque entre otras cosas "nunca" cuenta mentiras- no quiere acusar al procesado de algo que ella no ha "visto".

   "No sé a quién creer, si a mi hija o a él". "Cuando estoy con mi hija, creo a mi hija; cuando le veo a él...", ha admitido la mujer, que al igual que el enjuiciado procede de Marruecos.

   En este sentido, el acusado -que se enfrenta a una petición de tres años de cárcel de la Fiscalía, que tras la vista oral ha renunciado a que la pena sea sustituida por la expulsión del país- ha aseverado que a la mujer no le gustaba que él fuese amigo de su entonces esposo por el hecho de ser marroquí. "No le gustaba", ha indicado, al tiempo que ha afirmado que ella le había amenazado con que le "iba a hacer la vida imposible".

   Y su exmarido, y padre de la víctima, ha apuntado en esa misma dirección, al señalar que la denuncia es una "venganza" de su entonces pareja hacia él, por relacionarse con marroquíes. Pero "yo estaré con quien yo quiera estar", ha defendido.

  HECHOS

   En cuanto a los hechos en sí, y de acuerdo con las versiones del procesado y testigos, así como con el relato de la niña en la entrevista con los peritos, sucedieron en junio del año pasado, un día en el que la víctima estaba en el parque con su padre, donde también se encontraban el acusado con su hija.

   En un momento dado, ese hombre pidió al sospechoso -del que era amigo, pues además las dos pequeñas iban juntas al colegio- que se hiciera cargo de su niña, ya que él se encontraba mal y se iba a su casa.

   Así, se llevó a la pequeña -que entonces tenía 6 años y 9 meses- a su domicilio donde, según su versión, preparó algo para comer mientras las niñas jugaban en el salón. Ha detallado que la víctima probó la comida, y que le pidió un euro para comprar un helado, como así hizo antes de llevarla a casa de su padre.

   Y aunque ha asegurado que en ningún momento se quedó a solas con la menor, ésta relató en la entrevista con los psicólogos -proyectada en el juicio- que el acusado la llamó para que fuera a la cocina, y mientras la otra niña estaba en el salón, le que le daba un euro si la besaba, extremo este último que el hombre llevó a cabo -metiéndole la lengua en la boca- y luego no la dejó irse.

   Así, mientras la tenía sentada encima de sus piernas, la tocó -el culo y la zona genital- por encima y por debajo de la braga. La pequeña ha detallado que era la primera vez que iba a casa de su amiga y que duró "poco" este episodio, narrado de manera "libre" y "coherente" a los peritos, que aprecian "cierta ansiedad" en la menor pero no secuelas, al ser abuso de tipo "leve" sin vulneración física "importante" y haber sucedido una única vez y durante escaso tiempo.

   Lo ocurrido fue denunciado por la madre de la víctima a su regreso de Marruecos, donde se encontraba cuando tuvieron lugar los hechos. De acuerdo con su testimonio, cuando volvió su hija le dijo que quería contarle "un secreto" pero que no podía decir nada a su padre.

   Le relató entonces que estando en casa de su amiga jugando en el salón, el padre la llamó para que fuera a la cocina, donde la sentó encima de él, le ofreció un euro a cambio de darle un "beso largo con lengua" y le puso la mano sobre la braga por la parte de atrás, pasando hacia delante.

   Tras escuchar esto, la mujer sintió "rabia" y la "obligación de una madre", por lo que denunció los hechos ante la Policía. No obstante, ha admitido que al día siguiente trató de "anular todo" y retirar la denuncia, ante las distintas versiones de acusado y víctima, aunque finalmente no la quitó "No sé a quién creer, si a mi hija o a él".

   El padre, por su parte, ha explicado que el día de los hechos se sintió "un poco mareado" de ahí que pidiera a su amigo que se hiciera cargo de su hija. Cuando se la devolvió, la pequeña se comportó de manera "normal".

   De su expareja y madre de la menor, ha indicado que le comentó que se había arrepentido de la denuncia porque no sabía si era "verdad o no". Él preguntó por lo sucedido a su hija, que le contestó que no se acordaba, y ha agregado que es una niña "muy educada y obediente".

  CONCLUSIONES

   Tras la declaración de testigos y peritos, las partes han elevado a definitivas sus conclusiones, salvo la petición de la Fiscalía de que la pena de prisión sea sustituida por la expulsión del país.

   La representante del Ministerio Público entiende que se trata de un delito de abuso sexual por el que pide tres años de cárcel, y exige responsabilidad civil por el perjuicio causado a la niña, de 3.000 euros por los daños morales.

   Asimismo, le pide tres años de inhabilitación para el ejercicio de la patria potestad, para el ejercicio de cargo público y de inhabilitación especial para el ejercicio de profesión que conlleve contacto con menores, así como libertad vigilada de seis años.

   Mientras, la defensa ha mantenido la libre absolución para su patrocinado, al considerar que debe primar la presunción de inocencia ante dos versiones contradictorias.

   En este punto, señala que se denunciaron dos besos largos con lengua mientras que en la exploración la víctima habla de uno. "Son elementos pequeños en una historia corta, pero relevantes", ha apuntado esta letrada.

   En el derecho a la última palabra, el acusado ha aprovechado para dar las gracias a su amigo, el padre de la niña, que "sabe que es mentira todo" y que lo que ha contado su exmujer es "falso".

   El juicio ha quedado visto para sentencia.

Sé el primero en comentar